HACIA
LA CONQUISTA
LA AUTOESTIMA (1)
Exodo 3: 9-11; 4:10-13
INTRODUCCIÓN:
En razón de mi ministerio
tengo oportunidad de indicar
a
algunas personas que escriban en un papel “Yo soy”
y que evalúen cómo
creen ser. Generalmente
escriben muchas más cosas negativas que positivas de si mismos. Todos tenemos
una imagen de nosotros mismos, ya sea positiva o negativa pero la realidad es
que la mayoría no se siente satisfecha con lo que es.
I) ¿QUIEN SOY YO? (3:11;
4:10-13)
La primera evaluación que Moisés hace de sí mismo es negativa. No se siente capaz de tomar el desafío y llevarlo a cabo y se excusa detrás de su baja autoestima. El dice no estar preparado para dar respuestas, no tener facilidad de palabra, ser torpe de lengua y no ser la persona adecuada.
¿Qué
nos lleva a auto evaluarnos tan
negativamente?
1)--Salomón
habla en Eclesiastés sobre la sabiduría
y todo lo bueno que esto da como resultado, pero también enseña que
todo es vanidad. Lucha con un enfoque materialista y vano de la vida. El mostró
el camino a la sabiduría pero fue un mal ejemplo. Y termina diciendo “Vanidad
de vanidades,. . .todo es vanidad” (Eclesiastés. 12:8)
2)--Muchas personas escuchan más la opinión del diablo que la de Dios y terminan diciéndose a si mismos ¡Soy un miserable que no sirvo para nada! Si bien es cierto que hay pecado y maldad en el hombre muchas veces enfatizamos esta parte y dejamos de lado la opinión de Dios. Si él ama a su creación y por consiguiente a todo ser humano hasta dar a su propio Hijo en sacrificio por amor, mal puede tener de nosotros una opinión diferente (Jn. 3:16).
3)--Los habituales fracasos de la vida cotidiana mas la opinión de muchos a nuestro alrededor haciendo énfasis en nuestras fallas más que en nuestras virtudes nos dan la fórmula que nos hace despreciarnos a nosotros mismos y bajar nuestra autoestima.
Gracias a las enseñanzas de Darwin la humanidad cree que el hombre es un producto de la casualidad y que a través del tiempo y accidentalmente fue evolucionando hasta llegar a ser lo que es. Si esto fuera verdad resultaría en que no tenemos alma, espíritu y menos creados a la imagen de Dios. No tenemos un origen significativo ni un propósito presente ni un fin importante. En conclusión no tenemos un alto concepto del ser humano y no podemos amar a nuestro prójimo tal como lo enseñó Jesús en uno de sus mandamientos.
II) ¿QUIEN
SOY YO SEGÚN DIOS? (4: 14-16)
Si no soy
un miserable, un gusano, o simplemente una casualidad en el universo,
entonces soy alguien.
Podemos tomar muchos pasajes de la
Biblia que nos indican quienes somos en realidad. Génesis dice que Dios nos creó
a su imagen y semejanza. (Gen. 1:26-27).
Jesús dijo que nuestra alma es más
importante que ganar todo lo que hay en este mundo. (Marcos
8:36). Dijo que éramos
más importantes que las flores del campo. (Mateo
6:30) y a los fariseos y religiosos les dijo que éramos más
importantes nosotros que una oveja. (Mateo 12:12).
Y el apóstol Pedro confirma todo esto cuando nos recuerda
“Fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir . . .no con cosas
corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo”( 1 Pedr
1:18-19).
Todo esto es muy bueno pero necesitamos
algunos consejos prácticos para mejorar nuestra auto imagen y revalorar
nuestra auto estima:
1) Amarme y
no despreciarme:
Jesús enseño que debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros
mismos. Si puedo entender que Dios me ama tal cual soy porque me dio una nueva
vida en su Hijo Jesús, puedo entonces amarme porque El dice que debo hacerlo.
(Sin extremismos). Si Dios me ama a tal punto de dar la vida de su Hijo no puedo
contradecir su evaluación.
2) Esperar
algo importante de mí mismo:
No puedo esperar algo importante de mi si primero
no pongo mi fe en la obra de Cristo en la cruz
y menos si no doy lugar al poder del Espíritu Santo de Dios para que
obre en mi vida. Pero sí debo confiar que quien comenzó la obra en mí la ha
de terminar ( Fil. 1:6). Pablo enseña
que mientras el hombre exterior se va desgastando el hombre interior se va
renovando días tras día. ( 2 Co. 4:16)
3) Rechazar
el pecado en mí pero no mi persona:
El apóstol Pablo nos cuenta su desafío a
mejorar cada día en Romanos 7. El
dijo que quería hacer lo que el Espíritu le mandaba pero finalmente hacía lo
que la carne quería y termina su confesión afirmando que quien lo libraría de
todo eso es sólo Cristo Jesús.
CONCLUSIÓN:
En un mundo en guerra, con permanentes conflictos de poder, de sinceridad,
suicidios y depresiones, se levanta la voz de nuestro Creador quien desea que revaloremos
nuestra auto estima a tal punto que desarrollemos nuestro ser
interior y nuestro potencial de manera tal que El pueda ser glorificado en
nuestras acciones. (Mateo 5:16)