La disposición

 

Hechos 27: 13-25  

Disposición = Actitud: Postura del cuerpo humano que revela cierto estado de ánimo, sentimiento o acción. = inmóvil, somnolienta, perezosa, negativa, de perdón, o positiva, 

 

INTRODUCCIÓN:  ¿Qué hace a un país pobre o rico? La diferencia entre los países pobres y los ricos:

                No es la antigüedad del país. Lo demuestran casos de países como India y Egipto, que tienen miles de años de antigüedad y son pobres. Australia y Nueva Zelanda hace poco mas de 150 años eran casi desconocidos hoy son  países desarrollados y ricos.

               No son los recursos naturales: Japón tiene un territorio muy pequeño, el 80% es montañoso y no apto para la agricultura y ganadería, sin embargo es la segunda potencia económica mundial. Su territorio es como una inmensa fabrica flotante que recibe materiales de todo el mundo y los exporta transformados, también a todo el mundo logrando su riqueza.

               Suiza no tiene océano, pero tiene una de las flotas navieras mas grande del mundo. No tiene cacao pero tiene el mejor chocolate del mundo; en sus pocos kilómetros cuadrados, pastorea y cultiva solo cuatro meses al año ya que el resto es invierno, pero tiene los productos lácteos de mejor calidad de toda Europa.

Suiza no tiene recursos naturales, pero da y exporta servicios, con calidad casi insuperable, es un país pequeño que ha vendido una imagen de seguridad, orden y trabajo, que lo han convertido en la caja fuerte del mundo.

               No es la inteligencia o la edad de las personas la diferencia, como lo demuestran jóvenes como Bill Gates el creador de Microsoft, o estudiantes de países pobres que emigran a los países ricos y logran resultados excelentes en su educación como Sabeer Bhatia de la India que llegó a EEUU con 19 años en 1988 para estudiar y $400.00 en el bolsillo. Después de recibirse de ingeniero en computación creó con un socio un sitio en Internet que llamó ‘Hotmail” . En Navidad de 1997 su empresa la compró Microsoft en 400 millones de dólares. Por otro lado,  hay  ejecutivos de países ricos que visitan nuestras fabricas y que no tienen diferencia intelectual. Sólo varían en la actitud con la que han enfrentado la vida.
            Tampoco es la raza la que marca la diferencia pues países como España o Francia vemos que están llamando jóvenes capacitados de todo el mundo para ser su fuerza productiva.  


En definitiva, son las actitudes de las personas las que hacen a un país rico o pobre o a una iglesia poderosa o indolente. Todos los países y todas las personas enfrentamos tormentas pero si nuestras actitudes son positivas sabiendo en quien creímos tenemos las batallas ganadas.  O nos preparamos para afrontar la conquista de esas tormentas, o perdemos toda esperanza de salvarnos.

 

En consecuencia, ¿Qué debo hacer para conquistar aquello para lo cual fui creado y preparado por Dios?


 
I) REFORZAR MI ACTITUD POSITIVA. (V-17)

 

Podemos enfrentar las situaciones extremas si hemos reforzado convenientemente nuestra vida interior. Debemos usar todos los recursos que Dios tiene preparados para nosotros. Dios nos habla  antes que venga la  tempestad para darnos esos recursos pero la mayor parte de las veces estamos demasiado ocupados tratando de decirle a Dios qué es lo que queremos o hacia dónde queremos ir.

 

II) ALIGERAR MIS CARGAS  (V-18-19)

 

¿Qué disposición tenemos hacia las cargas que llevamos a cuestas? Muchas personas pretenden obtener atención de los demás asumiendo que son valientes al llevarlas a cuestas. Aligerar las cargas es arrojarlas fuera de nuestra vida. Nadie dice que esto es fácil, es más bien una tarea diaria ponerlas en las manos de Dios. Los “aparejos” son los “arneses” con que atamos los caballos a un carro. El que nos ata “arneses” en esta vida no es Dios sino el diablo. Jesús dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cansados y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil y ligera mi carga” (Mt. 11:29-30)

 

III) SABER CON SEGURIDAD A QUIEN SIRVO (V-23-25)

 

No puedo pretender luchar contra la tempestad si no sé hacia dónde me dirijo y a quien tengo en el timón de mi nave. Vivir con una actitud  de seguridad en quien da las órdenes es una de las premisas para que vivamos positivamente y en paz.   La diferencia entre muchas personas está en la actitud con la que enfrentan los problemas. Lo mismo pasa con los países. Al estudiar la conducta de las personas en los países ricos se descubren actitudes que la mayor parte de la población sigue Y QUE HAN PASADO A SER SUS REGLAS DE CONDUCTA. Por ejemplo:

 

1) La Moral como principio básico.2) El Orden y la Limpieza.
            3) La Honradez. 4) La Puntualidad. 5) La Responsabilidad.
            6) El Deseo de superación.7) EL Respeto a la ley y los reglamentos.
            8) El Respeto por el derecho de los demás. 9) Su Amor al trabajo.
            10) Su Afán por el ahorro y la inversión.

 

¿Cuál es tu actitud para la conquista? Estos diez puntos que hemos escrito no son exclusivos, puede que haya otros que no hemos sabido apreciar. De todas maneras, estamos viendo que existen muchas personas cuya actitud es de permanente desaliento, de actitudes negativas y pesimistas.

Sabemos que en este mundo tendremos aflicciones, ya lo dijo el mismo Señor Jesús. Pero una cosa es segura y es que Aquel que nos alertó acerca de las aflicciones, también nos alentó y confirmó mostrándonos que El había vencido al mundo.

Dios bendiga tu vida y puedas comprender que tal vez algunas tormentas no las hayas podido enfrentar debidamente como consecuencia de la actitud con la que trataste de conquistarla.