VENCIENDO LOS OBSTÁCULOS (3)

LA PERSEVERANCIA
Texto Base: Mateo 24: 1-14 ( v.13)

            INTRODUCCIÓN:

            Hemos dicho que los primeros pasos para vencer los obstáculos son tener en cuenta lo siguiente:

            1)) Rever el concepto de uno mismo, 2) Asumir mi nueva identidad cristiana, 3) Proclamar mi fe en Dios que tiene a su cargo todas las esferas de mi vida—Física—Espiritual—Social—de Peligro—Provisión—Guía y Honor.4) Aislar el problema principal, 5) Adoptar medidas contra el desaliento.

 LA PERSEVERANCIA:

El Nuevo Testamento contiene muchas profecías, algunas ya se han cumplido, otras están por cumplirse pero en todas las épocas ha habido personas que tienen curiosidad por saber qué va a ocurrir el día de mañana en sus vidas.

Los discípulos no estuvieron ajenos a esto y en el monte de los Olivos preguntan dos cosas importantes: “¿Cuándo serán estas cosas? y ¿Qué señal habrá de tu venida y del fin del mundo? “(v-3).

Sin embargo hoy no hablaremos del fin del mundo sino de cómo llegar al fin de nuestra vida habiendo encontrado al menos algunas herramientas para poder enfrentar y vencer los obstáculos de cada día. Una de esas herramientas que Dios quiere que usemos es la PERSEVERANCIA. 

Napoleón Hill en su libro “Cómo aumentar los ingresos” escribió: “Hay dos clases de personas que nunca progresan. Aquellas que hacen solamente lo que se les dice que hagan, y aquellas que NO hacen lo que se les dice que tienen que hacer”

Una de las cosas que he aprendido en todos estos años es que si no hay perseverancia no se pueden vencer los obstáculos que la vida nos presenta cada día. Alguien escribió en una oportunidad: 

“las personas que ejercen mejor la perseverancia son aquellas que han aprendido a enfrentarse a los cambios que traen los tiempos “

Conozco personas que han perdido muy buenas oportunidades de trabajo por no haber perseverado en sus estudios hasta el fin. No han recibido su diploma y esto les ha acarreado problemas económicos. En mi caso no he tenido perseverancia  en mi estudio del inglés y esto me ha obstaculizado mi labor pastoral ya desde mis estudios en el Seminario Teológico ya que los mejores libros sobre psicología estaban en ese idioma. Creo que la realidad es que esto nos pasa a muchos y por eso creo también que es uno de los mayores obstáculos que el ser humano debe vencer.

Perseverar muchas veces sólo hasta el fin del día ya es una prueba que tenemos que vencer.

Leemos en el libro de los Hechos (16:23-31) que un guardia cárcel pensó en quitarse la vida cuando creyó que Pablo, Silas y los demás presos se habían fugado; Pablo le dijo que no lo hiciera que todos estaban allí y que ninguno había huido. Dice la Escritura que el carcelero se postró a los pies de Pablo y Silas y les preguntó: “señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?”.

Vemos aquí una persona en conflicto, alguien que pensó que había fracasado y que esto le costaría su trabajo. Si Pablo no lo hubiera frenado este hombre no habría terminado el día.

¿Cuántas veces las circunstancias del día nos encuentra en una situación semejante. Tal vez no pensamos en quitarnos la vida, aunque tenemos noticias de que muchos lo han hecho, pero sí nos sentimos fracasados, sin una idea de qué rumbo tomar o que hacer para seguir. Pero leemos en la Palabra de Dios una y otra vez que debemos perseverar. Los siete mensajes que Dios envía a las iglesias por medio del apóstol Juan en el Apocalipsis terminan con la exhortación a perseverar.

Los conflictos no van a desaparecer como por arte de magia pero nosotros podemos enfrentarlos teniendo en cuenta que Dios oye nuestra aflicción y responde según su divina voluntad ( Salmo 20:1) “Jehová te oiga en el día de conflicto....” y el apóstol Pablo en su 2 carta a los corintios también nos cuenta de sus conflictos. ( 2 Co. 7:5ss) y cómo fue consolado por Tito uno de sus discípulos en la fe.

Hay un dicho que dice: “Persevera y triunfarás”, pero esto no tendría mayor efecto si no confiáramos en que Dios está al tanto de todo lo que sucede en nuestra vida. Cuando hablamos del cielo y el infierno muchos dicen que el infierno no existe y que ya lo están pasando aquí en la tierra. La gente que no cree en Cristo no sólo sigue desesperanzada sino que en medio de sus conflictos no tiene a quien acudir, muchos que se dicen “amigos” desaparecen cuando hay tormenta.

CONCLUSIÓN:

Una de las cosas que impiden que lleguemos a buen término los planes que emprendemos es la impaciencia por llegar cuanto antes al final. Nos cuesta “esperar” los tiempos de Dios pero cuando El nos manda a caminar nos cuesta emprender la marcha. De una u otra manera este es un obstáculo para ayudarnos a perseverar. Muchas veces preferimos hacer cualquier cosa en lugar de esperar.

La perseverancia es la base de todos los triunfos. El libro a los Hebreos nos alienta diciendo: “No pierdan la confianza, que tiene gran recompensa” ( He. 10:35) Y Jesús enseña la forma en que debemos perseverar y nos da un ejemplo a través de una mujer que había quedado viuda y que necesitaba justicia de un juez que ni temía a Dios ni a los hombres y que por perseverar la mujer en su pedido muchas veces el juez terminó por responder y hacerle justicia. (Lc. 18:1-8)

Aunque las cosas parezcan difíciles e imposibles para nosotros tenemos un Dios de imposibles. A nosotros nos toca perseverar.