Vivamos con propósito (1)  
¿QUÉ ES SER UNA PERSONA CON PROPÓSITO?
Por Ps. Ruben Flores


Texto Base: 1 Corintios 1:10
INTRODUCCIÓN:

Un propósito es un objetivo. Es algo a lo que nos hemos propuesto llegar. ¿No nos ha ocurrido muchas veces por la mañana, cuando nos despertamos, que hacemos planes, proyectamos cosas,  quizás nos proponemos algo. Ese día decimos:

“Hoy me propongo comenzar tal o cual cosa”.

"Hoy me propongo continuar lo que empecé ayer”.

“Hoy me propongo terminar lo que dejé a medio hacer”.

“Hoy me propongo dedicarle más tiempo a mi familia”.

“Hoy me propongo poner mis prioridades en orden”.

Podríamos continuar con muchas propósitos más, el caso es que estamos plagados de buenos propósitos o buenas intenciones que la mayor parte de las veces no llegamos a concretar.

Un conocido escritor escribió: “El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones”.

Es decir que muchas veces nos vamos en proyectos que quedan sólo en proyectos.

Por eso es sumamente importante que en estos tiempos tengamos un propósito, eso sirve para incentivarnos, para seguir adelante. Como dice el pastor Rick Warren también sirve al menos por 5 razones:

1)     Un propósito claro edifica la moral

2)     Reduce la frustración

3)     Permite la concentración

4)     Atrae la colaboración

5)     Ayuda a la evaluación

Una persona con propósito es alguien que tiene un objetivo, una meta, que unido a un grupo de personas con una misma mente y un mismo parecer pueden llegar a completar una visión. (1 Co. 1:10).

I)  ES ALGUIEN QUE PRODUCE FRUTOS. (Juan 15:16)

Jesús desea que tengamos vidas fructíferas pero cada día, cuando las personas se reúnen en los templos para adorar a Dios los vemos apáticos, sin ánimo, indiferentes, como frustrados.

Hemos preguntado a Dios algunas veces por qué nos sentimos frustrados, otras veces le preguntamos por qué nos sucede tal o cual situación. Sería bueno preguntarle también alguna vez si estamos dentro de SUS PROPÓSITOS.

         El resultado de vivir una vida fructífera no es sólo que Dios conteste nuestras oraciones según NUESTROS PROPÓSITOS. Es más bien que tengamos una relación personal con El de tal modo que SUS PROPÓSITOS  produzcan una vida fructífera y que esos frutos permanezcan. Cuando el apóstol Pablo estuvo frente al rey Agripa dando razones de su defensa dijo entre otras cosas: “. . . no fui rebelde a la visión celestial” ( Hechos 26:19). El Salmo 138:8 dice “Dios cumplirá Su propósito en mi”

         Vivir una vida fructífera es vivir  de acuerdo a la visión celestial y cuando esto sucede habrá resultados positivos aunque en el proceso yo deba pasar por algunos momentos de tribulaciones, ( Romanos 5:1 al 8)  Para esto yo debo empezar a pensar positivamente. Si esto sucede entonces tendré relaciones positivas, reacciones positivas, actitudes positivas y resultados positivos, aún en medio de la tribulación.

             II) ES ALGUIEN DECIDIDO A SALIR ADELANTE.  ( Juan 13: 17) 

         Ser una persona con propósito es querer salir adelante. Alguien escribió:  “Todos los perezosos suelen ser grandes proyectistas”.  Cuando una persona vive una vida desprovista de un propósito claro lo más seguro es que deba cortar las amarras que sujetan su vida al muelle de la negligencia, la permisividad y la indulgencia personal.

Debo reconocer en qué áreas de mi vida soy perezoso. En qué momento he perdido el rumbo y comenzado a perder el interés espiritual.

Hemos compartido en alguna oportunidad acerca del pueblo de Israel cuando quedó todo un año amarrado al monte Horeb, Dios tuvo que decirles que ya había sido bastante tiempo el que habían estado allí.

Cuando tenemos un propósito, un objetivo, no sólo reduce en gran parte cualquier frustración que pueda sobrevenirnos sino que nos permite concentrarnos en lo importante que es el propósito de Dios para nuestra vida.

CONCLUSIÓN:

Ser una persona con propósito es aún más que concentrarse en una relación unipersonal con Cristo. No es “Jesús y yo” solamente, es “Jesús, yo y su iglesia”, Tal como dice el pastor Charles Colson: “El cristianismo no es un solitario sistema de creencias. Un genuino resurgir del cristianismo, como lo demuestra la historia, depende de un despertar y una renovación de todo lo que es esencial en la fe, esto es, el pueblo de Dios, la nueva sociedad, el cuerpo de Cristo manifestado en el mundo, la iglesia. . .no hay tal cosa como un cristianismo que pretende estar aparte de la iglesia”.

Una persona con propósito es alguien que sabe hacia dónde se dirige, el apóstol Pablo escribió: “. . . . pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”.  (Fil 3:13b)

Extendámonos hacia adelante teniendo propósitos firmes de tal manera que podamos saber en qué punto exacto del camino estamos y evaluar correctamente nuestro trabajo para el Señor. Dios te bendiga