Vivamos con Propósito (9)
Edificándonos Responsablemente
Por Ptor Rubén Flores
Texto base: Mateo 16:13-20 (Énfasis verso 19)
INTRODUCCIÓN:
Hace algún tiempo atrás tuve la oportunidad de ministrar en una iglesia y presencie la manifestación de una persona expresándose muy mal de dicha iglesia y de algunos de sus miembros. De inmediato algunos líderes llevaron a dicha persona a una sala aparte y comenzaron a "atar" a todo espíritu demoníaco y a reprender todo espíritu de habladuría, chisme, etc.
Antes de continuar quiero expresar que no es este un sermón sobre manifestaciones demoníacas ni cómo se debe reprender o liberar de espíritus demoníacos, si es que en realidad están provocando problemas en las personas o si es una manifestación psicológica o sólo un problema de testimonio de dicha congregación. Por consiguiente creo importante, antes de hablar de "atar y desatar", separar la primera parte de este pasaje en el que Jesús habla del "reino de los cielos".
I) UN REINO RESPONSABLE
Consideramos a L. Bonnet y A Schroeder cuando se refieren al "reino de los cielos". Su interpretación tiene aquí poco más o menos el mismo sentido que la palabra Iglesia con la diferencia de que el reino de Dios es más extenso que la iglesia; abarca esferas de la vida humana que no pertenecen necesariamente a la iglesia. Por ejemplo, el estado, la familia, la cultura del espíritu humano por la civilización, las ciencias y las artes.
Sólo pertenecen al reino de Dios aquellos que a través de una conversión genuina reciben al Cristo resucitado y vivo en su corazón. Quedan entonces fuera del reino aquellos que no aceptan personalmente a Jesucristo y por lo tanto hay una inmensa cantidad de personas incluidas en actividades extrañas al reino.
El reino de Dios no puede abarcar al Estado sin forzar la conciencia de los ateos, de los indiferentes o de los que profesan otras religiones. Todos los que viven en un país "cristiano" por adopción oficial de esta religión no pueden ser cristianizados por el ambiente como si fuera una especie de "evolución espiritual".
Por eso es que Cristo dice que El "edificará su iglesia" ( V-18). En este proceso todos "estamos siendo edificados", desde el cristiano recién convertido hasta el mismo pastor de la congregación, unos de una manera y otros de otras pero todos, sin distinción, estamos siendo edificados.
Es en este "proceso de edificación" en el que la iglesia debe participar asumiendo su responsabilidad.
II) UNA DECISIÓN RESPONSABLE.
Según algunos teólogos "atar y desatar" eran expresiones judías muy comunes. Las empleaban para referirse a las decisiones de los grandes maestros y de los grandes rabinos. El sentido más corriente que cualquier judío podía reconocer era el de "permitir o prohibir". Cuando se hablaba de "atar" se entendía por algo declarado "prohibido" y por "desatar" por algo declarado "permitido".
Sin embargo otros le dan un sentido quizás mucho más grave que sólo un permitir o prohibir.
El teólogo William Barclay considera que cuando Jesús dijo a Pedro estas palabras se refería a que tendría que tomar decisiones que afectarían el destino de toda la iglesia. Y de hecho eso fue lo que sucedió cuando fueron disciplinados Ananías y Safira. En el futuro la administración de la iglesia caería sobre sus espaldas. Sería el guía y director de la iglesia naciente y las decisiones que habría de tomar afectarían a las almas de los hombres en el tiempo y en la eternidad.
L. Bonnet y A Schroeder consideran mas bien que la autoridad no sólo recayó sobre Pedro sino también sobre los demás apóstoles. Esta autoridad doble no sólo se ha dado para administrar, también supone ejercer la disciplina en la iglesia.
Pero este llamado a desempeñar la disciplina en el establecimiento y desarrollo del reino de los cielos no se basa en presuposiciones humanas sino bajo la influencia del Espíritu Santo y en plena conformidad con la Palabra de Dios y es una responsabilidad de toda la iglesia ( Mateo 18:18 y Juan 20:23) Por eso decimos que es una decisión responsable.
III) UNA IGLESIA RESPONSABLE
Estamos viviendo tiempos de crisis, no sólo nuestro país está sufriendo sino muchos otros que están en iguales o en peores condiciones. Muchos gobiernos se han enseñoreado de los pueblos que los eligieron mientras que otros ni siquiera han sido elegidos por el pueblo.
Fue justamente en tiempos como estos, de crisis y tiranía en los que surgió la iglesia cristiana. Tiempos de esclavitud bajo un imperio romano absolutista y dictador con ciudades dadas al paganismo y la idolatría. Ciudades tan degeneradas sucias y peligrosas como Corinto, plagadas de pecados de toda clase. Tan degenerada que la palabra "corintizar" significaba "fornicar". Con casi el 50% de sus habitantes en estado de esclavitud. (De los aprox. 700 mil, 400 mil eran esclavos).
Pero allí surgió y creció una iglesia a la que Pablo visitó entre el 52 y 53 aC. El apóstol encaró una decisión responsable, exponer de forma ordenada cuestiones prácticas de moralidad y disciplina de la iglesia y puntos de doctrina que preocupaban a los fieles.
Hoy, como ayer, debemos tomar decisiones responsables. A la iglesia se le ha dado la responsabilidad de anunciar las buenas nuevas del Evangelio, de anunciar el perdón de los pecados a aquellos que se arrepienten y de la "atadura" que conservan aquellos que persisten en un estado de endurecimiento o de incredulidad.
CONCLUSIÓN:
A nadie se le ha dado el privilegio de "perdonar pecados" sólo Dios puede hacerlo. Pero es indudable de acuerdo a las palabras del mismo Jesús que la iglesia debe de una vez por todas tomar la decisión responsable de cumplir con el cometido que le ha sido dado, el de ". . .ir, y hacer discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado;
Vivir con propósito es vivir edificándonos unos a otros responsablemente y esto no se lleva a cabo fielmente si no hay disciplina y enseñanza de la Palabra de Dios eficaz y fielmente. .
Sea como sea, ATAR O DESATAR, LIGAR O DESLIGAR, REMITIR O RETENER son responsabilidades y privilegios que Dios le ha dado a la iglesia de los cuales debe hacerse responsable a fin de que: ". . . todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 15sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor."( Efesios 4:13-16).