Enfrentando los problemas (4)
El árbol de los problemas
por Rubén O. Flores
Texto: Santiago 1:5-8-Génesis 3:1-6
"Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. 6Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. 7No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. 8El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos".
INTRODUCCIÓN:
El carpintero acababa de finalizar un duro primer día de trabajo. Su cortadora eléctrica se daño y lo hizo perder una hora de trabajo y ahora su antiguo camión se niega a arrancar. La persona que lo había contratado lo llevó de vuelta a su casa. Mientras iba hacia la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos. Cuando se abrió la puerta de su casa, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazo a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa.
Cuando al día siguiente lo llevaron de nuevo al trabajo pasaron cerca de aquel árbol y se le preguntó por qué lo tocó al llegar a su hogar. El carpintero sonriendo le explicó: "¡Oh, ese es mi árbol de problemas!", -- "Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa. Luego en la mañana los recojo otra vez".-- "Lo divertido es", --dijo sonriendo,-- "que cuando salgo en la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior".
Ciertamente, muchas veces nos hacemos problemas por cuestiones de la vida diaria que en realidad no tienen la importancia que nosotros le damos. Muchas veces después de descansar y poner en nuestra mente las cosas en orden, nos damos cuenta que aquello que nos quitó el sueño se resolvió sin nuestra intervención. Pero. . . .
¿Qué decisión tomamos cuando el problema continúa a la mañana siguiente y debemos resolverlo?
I) UNA DECISIÓN EQUIVOCADA:
Para resolver correctamente debemos buscar la verdad del problema. Eva fue engañada, el asunto no era tal como Satanás lo planteaba. El diablo es el rey de la argumentación. Argumentó que Dios era estricto y egoísta porque no permitía que ellos pudieran tener sabiduría y conocer acerca del bien y del mal. Eva se encontró de pronto con un problema que no supo resolver correctamente. Tomó una decisión basada en lo que Satanás le dijo. Ella debió luchar contra esa argumentación porque Dios les permitía comer de todo árbol menos de ése. Sólo debía obedecer para salir bendecida. Nosotros tenemos la Palabra de Dios que dice que podemos ". . .derribar argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios . . . llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo". (2 Corintios 10:5)
No podemos tomar decisiones para resolver nuestros problemas basados en opiniones de personas ajenas a nosotros y menos si son contrarias a nuestras creencias. Satanás era y es contrario a la voluntad de Dios de manera que sus consejos siempre estarán fuera de lugar.II) UN RESULTADO DESASTROSO
Aquel árbol de la ciencia del bien y del mal fue un tropiezo para la vida espiritual de Adán y Eva. Fue el árbol de dónde nacieron los problemas para toda la humanidad hasta nuestros días. Miles de circunstancias por las que hemos tenido que pasar y resolver fueron el fruto de la mala decisión de aquella primera pareja. Ellos obtuvieron lo que querían, un conocimiento íntimo tanto del bien como del mal, pero lo obtuvieron a través del camino equivocado y el resultado fue desastroso.
III) UNA DECISIÓN CORRECTA
Una decisión correcta comienza con una buena relación entre el Creador y el ser creado. Todos necesitamos sabiduría para encarar una solución a los problemas de la vida. Pero tenemos que buscarla en el lugar adecuado. Es imposible lograr un resultado bueno y permanente pretendiendo ser independientes de Dios. La sabiduría tal como la expresa Santiago significa llegar a tener un discernimiento práctico para poder discernir claramente entre lo correcto y lo incorrecto y esto no lo puede hacer una mente inestable. Por eso Santiago escribe acerca del hombre de doble ánimo y dice que es inconstante en todos sus caminos. He conocido a personas que no han logrado en toda su vida lograr buenos resultados con sus decisiones. Han preferido ser independientes de Dios y la Palabra es bien clara cuando dice que: "El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia". (Prov. 9:10).
CONCLUSIÓN:
¿Para qué sirvió aquel árbol en que el carpintero colgaba sus problemas?
Para una solución momentánea, priorizar el amor hacia su familia.
El carpintero tomó una decisión legítima cuando priorizo la salud y el amor de su familia en lugar de llevar los problemas a su hogar. Esto no quiere decir que la familia no tiene derecho a saber de las circunstancias que pueden oprimirla. También se dio cuenta que algunos problemas no eran tan importantes como parecían serlo la noche anterior.
No obstante algunas de las circunstancias que lo aquejaban continuaban allí a la mañana siguiente y debía resolverlas. Nosotros no tenemos un árbol semejante en el que colgar los problemas para luego ir eliminándolos prioritariamente según su importancia. Pero Santiago nos enseña que no nos hace falta porque vamos al trono de Dios y allí encontramos la sabiduría necesaria, (sobre todo sabiduría práctica), para resolver cualquier circunstancia que se nos presente, y dice la Palabra que Dios la dará en abundancia y sin reproche.
Cuando la tempestad azota nuestro barco y pareciera que va a hundirlo podemos tener dos opciones, escuchar la voz de la razón que argumenta como imposible la solución del problema que tenemos delante, o escuchar la voz de Dios que con Su sabiduría puede llevarnos a buen puerto.La mejor solución a nuestros problemas dependerá de con quien tengamos más comunión, si con Dios o con el mundo.
Dios te bendiga.