¿Los latinoamericanos discriminamos?
Una cuestión de relaciones
Por Rubén O. Flores
Texto: Santiago 2:1-7
50% de los brasileños, chilenos y colombianos desconfían de los argentinos.
60% de los argentinos, bolivianos y brasileños desconfían de los chilenos.
70% de los brasileños, paraguayos, uruguayos y argentinos desconfían de los bolivianos.
88% de los ecuatorianos desconfía de los peruanos.
87% de los peruanos desconfía de los ecuatorianos.
50% de los mexicanos temen a argentinos, ecuatorianos, venezolanos o bolivianos.
En el capítulo 1 Santiago nos enseñó a través de su libro cómo vivir una vida victoriosa. Fueron encuentros en los que aprendimos de diferente manera cómo enfrentar problemas, pruebas y tentaciones viviendo una religión genuina. También nos enseñó que no podemos llegar a conocer la profundidad de nuestro carácter hasta ver cómo reaccionamos frente a las presiones.
En este capítulo 2 vamos a estudiar acerca de cómo vivir una fe genuina. Esto es importante ya que una fe genuina nos ayuda a poner en práctica la verdad del Evangelio, una fe que produce como resultado el servicio a los demás es una fe práctica, esa es una fe que muestra realmente la seguridad de que Cristo ha cambiado nuestra vida. En este capítulo aparece el versículo clave de toda la epístola:
"Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras" (2.18).
Siempre recibo anécdotas que las personas envían a nuestra página de Internet. Algunas me han servido no sólo para sonreír sino también para pensar, otras para hacerme eco de ellas y muchas más para crecer espiritualmente.
La que comparto a continuación de alguien anónimo, es una de aquellas que nos muestran hasta dónde vivimos apresurados poniendo nuestra vista en cosas y situaciones que no son tan importantes como creemos. Lo que sigue ¿nos ha ocurrido a nosotros alguna vez?
"Durante mi segundo semestre en la escuela de enfermería, nuestro profesor dio un examen sorpresa. Yo era un estudiante consciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que leí la ultima: "¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia la escuela?"
Seguramente esto era algún tipo de broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Ella era alta, cabello oscuro, como de cincuenta años, pero, ¿cómo iba yo a saber su nombre? Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco.
Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del examen. "Absolutamente", dijo el profesor. "En sus carreras ustedes conocerán muchas personas. Todas son importantes. Ellos merecen su atención y cuidado, aunque solo les sonrían y digan: "¡Hola!" Nunca olvidé esa lección. También aprendí que su nombre era Dorothy."
Podrían preguntarnos si conocemos el nombre de quién limpia la calle todos los días y tal vez nos llevaríamos una sorpresa igual que aquel estudiante. O tal vez si preguntaran si somos xenofóbicos no sabríamos qué contestar. La xenofobia es la "hostilidad hacia los extranjeros" y tal vez no lo seamos pero ¿podríamos asegurar que no discriminamos?
¿En qué forma puedo estar discriminando? Estas pueden ser algunas:
I) POR UNA CUESTIÓN DE IDENTIFICACIÓN
La realidad indica que nos sentimos más identificados con alguien que ha tenido éxito que con alguien a quien consideramos un fracasado. Esto lo podemos ver aún dentro de la iglesia cristiana. Cuando un pastor tiene éxito y su iglesia crece mucho, enseguida lo llaman de todos lados para que les enseñe cómo lo logró. Pero hay pastores y misioneros en lugares inhóspitos con tal vez 20 o 30 fieles a los que no se les reconoce como exitosos. Debemos cuidar con quien nos identificamos. Las preguntas " ¿Qué haría Jesús?" y " ¿Qué desearía Jesús que hiciese?" tal vez nos ayuden a tomar decisiones correctas.
II) POR UNA CUESTIÓN DE PERTENENCIA (Ver 3ra. carta de Juan verso 9)
Por otra parte he conocido a personas que impiden entrar a su círculo de pertenencia a quienes ellos no aceptan como autoridad. En la Biblia encontramos por ejemplo a Diótrefes. Dice el apóstol Juan: "9Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe." . Como decimos en la jerga evangélica: "la quintita propia". Diótrefes parece que era un hombre de carácter fuerte y dominante, pero también desagradecido con quienes le permitieron estar en el lugar que ocupaba. Creo que todos conocemos a personas que discriminan de esta manera.
III) POR UNA CUESTIÓN DE LEGALISMO
Pedro tenía problemas para aceptar a los no judíos pero cuando entró a la casa de Cornelio el centurión ya Dios le había amonestado por discriminar y entonces dijo: "Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo." Otros pasajes por el estilo podemos encontrarlos en Hechos 10:34-35; Ro 2.11; Gál. 2.6; Ef 6.9 y Col 3.25.
IV) POR UNA CUESTIÓN DE NIVEL SOCIAL (verso 2-4)
No siempre la riqueza es sinónimo de inteligencia, buenas decisiones y arduo trabajo. Pudo ser que la persona haya recibido una herencia, o también pudiera ser señal de negocios deshonestos.
Esta puede ser una buena oportunidad para pensar qué sentimientos albergo en cuanto a la abundancia del rico. ¿Puede que la pobreza me haga sentir insatisfecho de la vida?
CONCLUSIÓN:
¿Qué hacer ante la posibilidad de que estemos discriminando sin darnos cuenta?
1) Podemos enfocarnos en los valores que la persona posee y no en sus riquezas. Simplicidad, honestidad, integridad, etc. La sociedad generalmente discrimina pero el cristiano puede tener otra visión del ser humano. La que Dios tiene de nosotros a través de la cruz de Cristo en que a pesar de nuestros pecados nos sigue amando.
2) Al honrar a alguien sólo porque viste bien o es rico económicamente, convertimos su apariencia en algo más importante que su carácter.
3) Finalmente, podemos tener siempre presente al menos las cuatro maneras que hemos visto. IDENTIFICACIÓN, PERTENENCIA, LEGALISMO Y NIVEL SOCIAL para no pecar en algunos de estos aspectos. Si los tenemos en cuenta habrá bendición en nuestra vida y estaremos creciendo en la gracia de Dios.
Si estas reflexiones te han sido de bendición escríbeme a rubenflores@encuentroconcristo.com.ar