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COMO EMPRENDER UN PROGRAMA DE FE (3)¡CON ÉXITO! |
Para Dios el éxito tiene una connotación totalmente diferente a la
nuestra. Según él el éxito puede que sea sólo preparar, aunque cueste toda
nuestra vida, un discípulo que quizás luego él lo tome para ser un predicador
de multitudes, un evangelista de renombre, un cada vez más excelente maestro de
niños o un pastor que promueva el adelanto del Plan de Dios en el contexto que
lo rodea o en la tierra a donde lo envíe.
(V 1)
“...el
gentío se agolpaba sobre él para escuchar la palabra de Dios”
En Deut. 15: 1-5 se nos enseña cómo es que el pueblo de Israel tenía
un sentido profundo de la equidad y justicia social. Dios quería emprender con
ellos UN PROGRAMA DE FE para que no haya en medio de ellos mendigo (V-4) Y Dice
la Palabra de Dios que él bendeciría con abundancia si el pueblo era fiel. El
año de remisión fue instituido para evitar los desequilibrios sociales. Luego
los profetas condenaron las injusticias sociales ya que el pueblo había dejado
de escuchar la voz de Dios y seguir sus mandamientos.
Lucas nos hace ver que Pedro se vio forzado a escuchar ya que tuvo que
llevar al Señor con su barca mar adentro. Y esto produjo en Pedro un cambio.
(V5-6)
“Nada hemos pescado, ...'Pero en tu palabra echaré la red".
Un programa de fe tiene éxito cuando las personas que lo inician tienen
fe, no en su propio programa, sino en el programa de Dios.
(V-7)
“Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca”
Si
una iglesia no tiene sus propias experiencias de Fe no podrá avanzar en los
pasos hacia el éxito de un programa de fe y menos proclamarla a otros para que
la compartan.
Los
milagros en otros no serán impactantes en la vida de la iglesia sino hasta que sean el
producto de sus propias experiencias de Fe. Una iglesia sin fe es como un
árbol sin fruto porque uno de los frutos del Espíritu es la fe y además esto
agrada a Dios porque la Palabra dice que: “...
sin fe es imposible agradar a Dios”.
IV)
SE CONCRETA CUANDO EN LA IGLESIA EXISTE CONVICCIÓN DE PECADO.
(V-8-10ª)
“Viendo esto Simón Pedro cayó de rodillas ante Jesús...el temor se había
apoderado de él y de todos los que estaban con él”.
Cuando la iglesia olvida que los mandamientos de
Dios no son sólo “pequeños consejitos para quien quiera ponerlos en práctica”,
sino mandatos de un Dios Omnipotente, se produce el resultado que tuvo el pueblo
de Israel, ninguno de aquellos que recibieron los milagros de Dios en el
desierto entraron en la tierra prometida. Conozco iglesias que parecen ser
anexos de la de Laodisea, son autosuficientes y no necesitan de los milagros del
Señor y tampoco de él ya que lo dejan fuera de sus programas.
EL ÉXITO ES EL RESULTADO CUANDO EL
LLAMADO A SERVIR ES DE TODOS Y NO SOLO DE ALGUNOS ESFORZADOS.
(V-11) “Y cuando trajeron a tierra las
barcas, dejándolo todo le siguieron”.