EL SERMÓN DEL MONTE (4)

 ¡LA MANSEDUMBRE BIEN ENTENDIDA!

por Rubén O. Flores

Texto base: Mateo 5: 5

  INTRODUCCION:

      En estos tiempos de violencia, podríamos decir, de mayor violencia, ya que en todos los tiempos la hubo.¡Qué difícil se nos hace pensar  que el manso puede llegar a ganar la tierra! ¿No te ha ocurrido, cuando lees de secuestros y asesinatos todos los días, que la duda te invade? Pero déjame decirte que el Dr. Jorge León decía que "es preferible dudar de la duda que dudar de la fe"

Aristóteles definía cada virtud como el término medio entre dos extremos. Por un lado esta el derrochador y por el otro el avaro; pero en el medio está el generoso. Por un lado está la ira excesiva y por el otro la falta absoluta de ira o la impasividad; pero en el medio está la mansedumbre.

Alguien dijo que la mansedumbre es el centro entre el exceso de ira y la demasiada poca ira.

Wiliam Barclay lo define de esta manera:

"Bienaventurado el hombre que sabe enojarse cuando corresponde, y que nunca se enoja cuando no corresponde"

  I) EL ASUNTO ES ¿CUANDO ENOJARSE?

  La regla general que nos dejó Jesucristo es que no podemos enojarnos por los insultos o las ofensas que recibamos nosotros mismos. Pero es casi imposible no enojarse cuando ofenden o insultan con palabras o  con actitudes a los que amamos o a la propia iglesia.

En Mateo 21:12-13 vemos al mismo Señor airado en el templo de Dios contra los que hacían negocios con la religión. Pero lo vemos manso y humilde cuando el sumo sacerdote Anás lo interroga en el patio de la Sinagoga y uno de sus alguaciles le dio una bofetada.

"Si dije algo mal dime qué dije mal, y si dije algo bien por qué me golpeas" ( Juan 18: 19- 23).

  II) EL ASUNTO ES, LA VERDADERA MANSEDUMBRE.

  En griego la palabra "mansedumbre" es < praus>, que designa a un animal domesticado. El que ha sido educado para obedecer la voz de su amo, el que responde de inmediato a las indicaciones de las riendas. Es la palabra que corresponde al animal que ha aprendido a aceptar el control del hombre.

  Una segunda interpretación según Barclay podría ser:

  "Bienaventurado el hombre cuyos instintos, pasiones e impulsos están bajo control; bienaventurado el hombre que ha aprendido a dominarse".

  Pero en realidad esto parece un ideal impracticable ya que es muy difícil llegar a dominar completamente nuestros impulsos. La verdad es que cuando uno los llega a dominar humanamente lo más probable es que termine con una úlcera estomacal. Si bien es cierto que es un ideal también es bien cierto que no es impracticable. El permitir a Dios gobernar nuestra vida y que la mansedumbre provenga del dominio del Espíritu Santo y no de nuestro auto-dominio es la posibilidad de lograr esa mansedumbre de la cual nos habla este pasaje. .

  Cuán dificil nos es llegar a aceptar nuestra incapacidad para dominarnos. Aceptemos que por algo el apóstol Juan escribió en su primera carta: "Si confesamos nuestros pecados El (Dios) es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad" ( 1 Jn. 1:9). No hay duda alguna que debemos ser perdonados, que somos ignorantes en muchos aspectos y que nos falta todavía comprender que no hay ni habrá un sólo día en que no necesitamos de la misericordia de nuestro Dios.

  La Biblia dice: "Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu , que el que toma una ciudad" (Proverbios 16:32)

  CONCLUSION:

La Biblia nos cuenta que Moisés era el más manso de los hombres que había sobre la tierra, pero no vaciló un momento cuando vio al pueblo que había recibido tanto de Dios, entregarse a pasiones desenfrenadas. (Nú. 12:3) Muchas veces me he preguntado: ¿cómo hubiera reaccionado yo en esas circunstancias? y a la vez he pensado ¿cómo hubiera reaccionado  si un ser humano como Moisés rompía lo que yo he escrito con mi propia mano siendo Dios?.

  Es evidente que no podemos pretender lo que la palabra manso en el griego tiene como significado, no es tan simple como el que nosotros le damos en castellano. La ira no es mala cuando puede ser controlada, el apóstol Pablo nos enseña "airaos pero no pequéis" Ef. 4:26 , pero sí es pecado cuando toma posesión de nosotros y nos hace cometer imprudencias.

< Alejandro el Grande, en un ataque de ira en medio de una borrachera, arrojó una lanza y mató a su mejor amigo>.

  Por años me ha resultado difícil el pastorado cuando hubo momentos en los que no pude dominar mi ira, aunque que en aquellos momentos el problema no era con mi persona. Sin embargo, a través de los años he comprendido que si no aprendía a dominarme poniéndome bajo la autoridad del Espíritu Santo me sería casi imposible gobernar a otros.  A menos que sea por medio del miedo. Es imposible controlar a otros cuando uno no sabe controlarse a sí mismo.

Pero todo es posible cuando Dios toma el control de todo nuestro ser, cuerpo, alma y espíritu y permitimos que El domine nuestra vida.

Entonces se cumplirá la promesa que nos deja esta bienaventuranza:

  "Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad".

Amén.