Los hombres del Maestro (3)

 ¡Caracteres e Intimidad!

                                                                              Por José Nuñez

Tercera parte
INTRODUCCION:
Recordando el final de la segunda parte
"les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera y para sanar toda enfermedad y toda dolencia"

    ¿Por qué Jesús dio esta autoridad a los apóstoles?
    Para demostrar que ellos procedían de Cristo. Ellos eran capaces de hacer las mismas cosas que Cristo hizo. Si uds siguen sus milagros a través del libro de los Hechos, verán que echaban demonios, sanaban a los enfermos, y básicamente manifestaban el mismo reino de poder que Jesús manifestó. Y debido a que estaban inseparablemente unidos a Cristo causaron un tremendo impacto sobre Jerusalén y dieron vuelta el mundo. A todos lados que fueron, la gente se convertía debido a ese impacto.
    En el v.2 Mateo habla de la intimidad de los apóstoles, pero esto lo veremos en la siguiente exposición.

Básicamente, Después de haber visto someramente las 5 dificultades que el Señor tuvo que enfrentar en el discipulado de estos hombres, en esta tercera parte estaremos estudiando su intimidad con el Maestro.
  
Introducción.

    Los 12 hombres introducidos en las 1ra parte de Mateo 10 son los fundamentos de la iglesia. En Efesios 2.20, dice que la familia de Dios es  “construida sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo”. 
    Mateo 10.1
llama  a estos 12 hombres “discípulos”  (literalmente “aprendices”), pero en el v.2 se hace una transición y se los llama “apóstoles” (literalmente “enviados”). Comenzaron como aprendices y llegaron a ser enviados.

    Estos apóstoles no eran los únicos que fueron fundacionales en términos de liderazgo y autoridad, pero fueron ellos los que recibieron la revelación divina (Efe 3.5), fueron responsables de escribir la mayoría del Nuevo Testamento, y fueron los arquitectos de la teología de la iglesia primitiva (Hch 2.42 – “la doctrina de los apóstoles”). De acuerdo a Efesios 4.12, los apóstoles fueron dados a la iglesia “para la perfección de los santos, para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”.

    Aparte de sus palabras, sus vidas  fueron ejemplos de virtud. Creo que por eso se les llama “santos apóstoles” (Efe 3.5, Ap. 18.20).  Pusieron el fundamento para una vida santa. Así que ellos eran el fundamento. Es esencial para nosotros saber cómo obró el Señor con ellos, cómo les enseñó, cómo los entrenó, cómo los envió, dándonos un modelo para discipularlos y enviarlos. 

  Repaso.

   I)   La iniciación de los apóstoles. (Mateo 10.1ª).

    En nuestro primer estudio, vimos 4 fases en el llamamiento de los doce.             Primero, los llamó a sí mismo por la conversión.
       Segundo, los llamó de sus estilos de vida normales a un entrenamiento de tiempo completo. 
      Tercero, los envió como estudiantes –para que se mojaran los pies. Eso es lo que pasa en
Mateo 10. habían sido instruidos, tal vez por 18 meses, y quizá le faltaran más meses por delante, pero en este momento los envió de dos en dos, para ganar experiencias, golpearse y fallar. Cuando los discípulos volvieron, el Señor fue capaz de interactuar con ellos y enseñarles mas efectivamente. 
         Cuarto,  última fase, fue cuando el Espíritu de Dios les llamó y fueron enviados al mundo entero para discipular a las naciones (Hch 1).

    Aquí en Mateo 10, los doce están comenzando hasta la fase 3. esta es su 1ra oportunidad de ir por su cuenta, de a dos. El Señor, sin embargo, estuvo cerca de ellos para vigilarlos y enseñarles de las experiencias que tendrían.

   II ) El Impacto de los apóstoles. (Mateo 10.1b).

    En nuestra última lección vimos brevemente la autoridad que el Señor les dio a los 12. vimos que fueron capaces de hacer 2 cosas  con la autoridad divina –sacar demonios, y sanar enfermedades. La razón por la que Cristo les dio el poder sobre los demonios (el don de hacer milagros) y el poder sobre la enfermedad (don de sanidad) era para confirmar su mensaje. Mateo 10.6-7 nos dice que la tarea primaria de esta fase era predicar. Dice “sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Y yendo, predicad, diciendo: el reino de los cielos se ha acercado”. Pero ¿sobre qué base oirían el mensaje? El impacto vino cuando realizaron el milagro de echar demonios (mostrando que tuvieron poder sobre el reino de las tinieblas) y sanidad (mostrando que tuvieron poder sobre la enfermedad). Mientras predicaban, también iban sanando y echando demonios como una afirmación de que fueron representantes de Dios (Heb. 2.3-4).

    III) La Identidad de los apóstoles. (Mateo 10.2-4)

    Francamente, eran hombres ordinarios. El único que tenía alguna riqueza especial era Mateo –pero se la ganó con extorsiones. Ninguno de ellos tenía un trasfondo académico. Tanto como sabemos, ninguno tenía estatus social. Eran gente común—algunos aún hoy totalmente desconocidos. Pero los doce fueron elegidos de entre la gente común para ser agentes de Cristo y poner en movimiento la avanzada de su reino. A través de la historia del mundo no ha habido un equipo igual para terminar la obra que Cristo empezó.

    Antes de mirar específicamente a cada uno de los apóstoles, hagamos algunas observaciones de la lista misma. 
Hay 4 lista de los apóstoles –Mateo 10, Marcos 3, Lucas 6 y Hechos 1—
Las 4 listas contienen similitudes asombrosas.
Por ejemplo:

  
A.-       Pedro siempre es mencionado primero, y Judas siempre último.

     ¿Por qué se menciona a Pedro primero? ¿Fue el primer elegido? No, él no fue el primero de los elegidos, pero fue el primero (en griego “protos”) en el sentido de rango. Pedro fue el primero, no en los términos de autoridad o esencia, sino en los términos de función. En otras palabras, Pedro fue el líder de los doce, y cada lista lo señala.

  
B.-   Cada lista tiene 3 grupos que contienen los mismos 4 nombres.

  a)     Grupo uno: Pedro, Andrés, Santiago, Juan.
 b)     Grupos dos: Felipe, Bartolomé (no Natanael), Tomás, Mateo.
 c)     Grupo tres: Santiago, hijo de Alfeo, Lebeo (o Tadeo), Simón el Zelote, Judas Iscariote.

      Cada grupo siempre tiene las mismas cuatro personas. Sus nombres pueden estar en diferente orden dentro del grupo, pero siempre están en el mismo grupo.

   C.-
Cada grupo contiene un montón de información menor sobre sus       miembros.

   
En otras palabras, sabemos mucho del primer grupo: Pedro, Andrés, Santiago y Juan; un poco menos del grupo dos: Felipe, Natanael, Tomás y Mateo; y muy poco del grupo tres, excepto de Judas—y lo que sabemos de él, no es bueno. Por eso, tenemos una información decreciente.

  
D.-    Los grupos están en un orden decreciente de intimidad con Cristo.

      El Señor estuvo muy, muy cerca del grupo uno, menos del dos, y no sabemos que estuviera cerca del tercero. Esto me lleva a pensar algo sobre el liderazgo—un líder no puede tener intimidad con todos. Es imposible. De hecho,, de los 4 del grupo uno, el Señor estuvo muy cerca de tres de ellos. Y de esos tres, estuvo más cerca de Pedro. No pudo sacarse a Pedro de sus espaldas. Pedro le siguió los pasos a dónde iba Cristo, constantemente haciéndole preguntas. Sin embargo, es interesante que aquellos apóstoles que escribieron porciones del N.T. fueron los del grupo uno.

  
E.-     En cada lista, cada uno de los grupos comienza con el mismo          nombre.

      En las diferentes listas, cada uno de los tres grupos contienen los mismos nombres, pero no necesariamente en el mismo orden dentro del grupo. Sin embargo, el primer nombre en cada grupo es siempre el mismo:  Pedro, en el grupo uno; Felipe, en el grupo dos; Santiago, el hijo de Alfeo, en el grupo tres. ¿saben qué nos dice esto? Cada grupo individual tenía un líder. Pedro fue el líder de los 12 y el líder del grupo uno, pero también hubo líderes en los otros 2 grupos. Actuaban como grupos celulares, lo cual viene a demostrar que los grupos celulares no son inventos nacidos en Corea, sino que Cristo los usó en forma totalmente organizada.

  
F.- Entre los apóstoles hay contrastes extremos en temperamento.

     a)     Pedro y Juan.
  
         1)     Pedro—fue un hombre de acción, impulsivo y ansioso. Podemos llamarlo el apóstol que siempre metía la pata. Siempre iba al frente en forma alocada.
  
         2)    Juan—en el mismo grupo con Pedro estaba un hombre llamado Juan. Tranquilo, contemplativo y de orar, un hombre que se reclinó sobre el hombro de Jesús. Debió haber sido interesante para Pedro y Juan el trabajar juntos, como lo hicieron en los primeros 12 capítulos de Hechos.  Me imagino a Pedro retando a Juan  “¿cuándo te vas a levantar?” Mientras que Juan diría, “Esperá, estoy meditando”. Puede Ud. Imaginar cuán frustrante debió haber sido  para ambos, pero Dios les enseñó buenas lecciones.

  
    b)     Natanael y Tomás.
  
         1)     Natanael—siempre está listo para creer. En Juan 1, aceptó los hechos. No pareció dudar nada, estaba listo para recibir.
  
         2)    Tomás—era el contraste a Natanael. Escéptico y no creería nada hasta poder comprobarlo.

  
     c)     Mateo y Simón el Zelote.
  
         1)     Mateo—trabajaba para el gobierno romano cobrando impuestos.
  
         2)    Simón el zelote—era un revolucionario radical cuya meta era luchar contra el imperialismo romano. Francamente, si Simón hubiera conocido a Mateo en otras circunstancias lo hubiera apuñalado.

  
CONCLUSION:

    Dentro de los 12 había diferencias políticas, diferencias espirituales y diferencias emocionales—y Cristo, con este conglomerado de personas, cambió el mundo. No fracasaron. ¿Cómo construyó y unió Cristo este grupo tan heterogeneo? Esto lo podremos ver en la siguiente parte.