El alcoholismo
Por Daniel Bravo *
Primera parte
“18Y los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet; y Cam es el padre de Canaán. 19Estos tres son los hijos de Noé, y de ellos fue llena toda la tierra. 20Después comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña; 21y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en medio de su tienda. 22Y Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y lo dijo a sus dos hermanos que estaban afuera. 23Entonces Sem y Jafet tomaron la ropa, y la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos sus rostros, y así no vieron la desnudez de su padre. 24Y despertó Noé de su embriaguez, y supo lo que le había hecho su hijo más joven.. .” (Génesis 9:18-24)
30Pero Lot subió de Zoar y moró en el monte, y sus dos hijas con él; porque tuvo miedo de quedarse en Zoar, y habitó en una cueva él y sus dos hijas. 31Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo, y no queda varón en la tierra que entre a nosotras conforme a la costumbre de toda la tierra. 32Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con él, y conservaremos de nuestro padre descendencia. 33Y dieron a beber vino a su padre aquella noche, y entró la mayor, y durmió con su padre; mas él no sintió cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó. 34El día siguiente, dijo la mayor a la menor: He aquí, yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre descendencia. 35Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche, y se levantó la menor, y durmió con él; pero él no echó de ver cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó. 36Y las dos hijas de Lot concibieron de su padre. 37Y dio a luz la mayor un hijo, y llamó su nombre Moab, el cual es padre de los moabitas hasta hoy. 38La menor también dio a luz un hijo, y llamó su nombre Ben-ammi, el cual es padre de los amonitas hasta hoy.
(Génesis 19:30-38)
Solo algunos capítulos de Génesis bastan para encontrar a un buen hombre, justo, obediente y de familia, caído en pecado bajo los efectos del alcohol. (Génesis 9:18-24) Noe no fue el único, unos capítulos más adelante volvemos a encontrar a otro padre de familia con el mismo problema. Tanto uno como otro causaron disturbios en el seno familiar, no fueron los únicos, pero fue evidente que la posibilidad del mal subsistía entre los hombres a pesar del diluvio. Noé fue un mal ejemplo para sus hijos y Lot (Génesis 19:30-38) en medio de su borrachera, cometió incesto con sus hijas.
La realidad es que el exceso de alcohol hace que el individuo no solo pierda el sentido, su mente queda obnubilada, ya no tiene un buen razonamiento y queda a merced del mal. Pero no solo eso, también llega a extraviar el rumbo de su vida y la capacidad de libre albedrío.
Recuerdo el caso de un familiar que comenzó como un bebedor social al que muchas veces se le recomendaba que no bebiera tanto, él siempre decía que no era alcohólico. Sin embargo a través del tiempo fue aumentando gradualmente el consumo y de un vaso pasó a litros de bebida. La bebida y el exceso de tabaco minaron su cuerpo y falleció a los 52 años.
Según los entendidos se podría establecer tres criterios para resumir la orientación diagnóstica precoz de un alcohólico:
1.- Todo individuo que ingiere alcohol para desinhibirse o se que se embriaga con alguna frecuencia, ofrece la presunción diagnóstica de ser un alcohólomano, aún en el caso de que no sea un bebedor habitual.
2.- Todo bebedor que ingiere habitualmente una cantidad superior a su tolerancia biológica es un bebedor en excesivo regular; los límites tanto para el hombre como para la mujer respecto a beber en exceso son: 1 litro y ¾ de vino con una graduación alcohólica del 10% o su equivalente en otra clase de bebida alcohólica.
3.- Todo bebedor habitual o con embriagueses esporádicas, afecto de alteraciones psíquicas de otro carácter, es muy sospechosos de pertenecer al tipo de bebedor enfermo psíquico y merece especial estudio en este sentido.
Por otra parte hay “disparos” en la vida de algunas personas que son empujados a un cambio de vida no deseado. Por ejemplo aquellos que de pronto se encuentran con que los años han pasado y ahora se han jubilado. También quienes han perdido un cónyuge, un amigo o que le han sobrevenido problemas graves de salud. En estas personas la depresión y la ansiedad desempeñan una función principal en el desarrollo del alcoholismo en su vida.
Es indudable que aquellos que están sufriendo o han sufrido los efectos de un alcohólico en la familia pueden testimoniar del estrago que el alcohol produce en el seno familiar. No solo experimentan cómo la persona se va consumiendo a través de los años perjudicando su vida personal sino todo lo que conlleva su vida social, amigos, trabajo y relaciones interpersonales. El alcohólico termina siendo incapaz de mantener coherencia en su coloquio con otros y esto aleja aún más a aquellos que tiene a su lado.
Pata terminar esta primera parte los expertos dicen que si el beber en exceso se prolonga durante años se produce una alteración en la personalidad del individuo. Hay trastornos mentales profundos conjuntamente con la pérdida de la memoria, la comprensión y la percepción.
En el próximo artículo estaremos compartiendo acerca de algunos pasos a tener en cuenta para la ministración de estas personas.
Adaptado por Rubén O. Flores de un artículo de la revista, El Expositor Bautista
* Créditos bibliográficos:
· Daniel Bravo, Tomado de El Expositor Bautista, año LXXVIII Nº 9, pág. 37. Editado por la Convención Evangélica Bautista Argentina. Septiembre de 1997. Buenos Aires, Argentina.