EL ALCOHOLISMO
Por Daniel Bravo *
Segunda parte


Factores que llevan al alcoholismo 

Las personas con antecedentes familiares de alcoholismo tienen mayor probabilidad de empezar a beber antes de la edad de los 20 años y de volverse alcohólicas. Pero quienes empiezan a beber en la adolescencia tienen mayor riesgo, ya que el beber en la temprana edad, aumenta considerablemente el riesgo para el abuso de drogas.
Estudios recientes han concluido que es en la adolescencia cuando se efectúa el primer paso hacia el alcoholismo. Existen tres factores principales por los cuales el adolescente llega a este vicio.

1. Relaciones familiares insatisfactorias.
Padres sin ninguna comunicación con sus hijos. Ambiente familiar violento y carente de afecto. En algunas ocasiones el alcohol es utilizado por el adolescente para escapar a la realidad en la que vive y que no soporta más.

2. Presión del grupo social.
Por los procesos identificatorios propios de la adolescencia, el joven buscará en el grupo de pares ser aceptado y reconocido. Muchas veces, para que esto suceda, es necesario beber como cumplimiento de ciertas pautas propias del grupo.

3. Falta de sentido con respecto a su vida y carencia de espiritualidad.
Cuando no hay metas y objetivos claros, toda la vida se vuelve chata y vacía. Cuando no hay proyectos de vida atractivos, acordes a la vocación, la monotonía y el sin sentido comienzan a invadir el interior.

Pasos a tener en cuenta para la ministración
de estas personas

· Llevar a la persona a que tome consciencia de su problema. Por lo general el alcohólico es una persona que niega lo que le pasa. El individuo tiene que hacerse cargo de lo que le sucede y reconocer que, de continuar en ese estado, su vida se verá más afectada.
· Intentar encontrar la o las causas que produjeron esta adicción. Tomar conocimiento de la herencia familiar. En la mayoría de los casos hay antecedentes directos de alcoholismo en alguno de sus padres.
· Guiar a la persona en una oración de renuncia sobre toda adicción.
· Cortar en el nombre de Jesús toda atadura a nivel emocional, espiritual y física que la adicción ha generado sobre su vida.
· Atar, sujetar y echar fuera todo espíritu inmundo que pudiera haber tomado algún área de la persona. La práctica nos ha enseñado que muchas veces se manifiesta un espíritu de esclavitud-
· Pedir al Espíritu Santo que tome control de la persona y llene cada área de su vida.

Aportes desde el aconsejamiento pastoral

· El individuo que llega a una circunstancia de adicción, es por lo general una persona inmadura emocionalmente.
· Se debe trabajar sobre su sentido de responsabilidad y de control, y quitar toda imagen condicionante que pudiera recordar.
· El alcoholismo es muchas veces un intento de tapar desajustes emocionales graves, como por ejemplo falta de afecto, depresión, sentimientos de angustia, violencia, fracaso, etc. Es necesario revisar que ninguno de estos sentimientos perduren en el interior.
· Dada la gravedad de la adicción, es necesario animar a la persona a realizar una consulta médica para saber qué tipo de daño ha realizado el alcohol en su organismo.


* Créditos bibliográficos:
· Daniel Bravo, Tomado de El Expositor Bautista, año LXXVIII Nº 9, pág. 38. Editado por la Convención Evangélica Bautista Argentina. Septiembre de 1997. Buenos Aires, Argentina.
· Daniel Bravo, es pastor Bautista y ha desempañado la función de pastor en la congregación Bautista Sudoeste (Capital Federal) y la dirección del Instituto de Aconsejamiento Pastoral.