Desaparecen los verdaderos hogares cristianos
Por Howard Hendricks *
Segunda parte
“Si se falla en la casa, se falla en todo”
Recuerdo el día en que Jeanne y tomamos una decisión firme dentro de nuestro matrimonio. Acordamos que la prominencia de ser profesor, o escritor, u orador, o aún ama de casa, nunca reemplazaría al hecho de ser reconocidos, dentro de nuestra familia, como padres piadosos. ¿Piensa usted que Dios pasaría por alto una promesa tal?
El tener éxito en la iglesia y fallar en el hogar puede ser un autoengaño y una forma de escapar. Uno pasa más y más tiempo en la iglesia en donde parece que se tiene éxito y menos tiempo en el hogar cuando hay problemas. Dios dice que si uno no puede llevar bien su vida en el hogar, que se procure no -tener un ministerio público. En realidad, no se tiene nada qué decir, no se tiene autoridad.
En general, la iglesia tiene al niño durante el 1% de su tiempo; el hogar lo tiene el 83% y la escuela el 16%. Frecuentemente, en las iglesias tratamos de realizar durante este 1% lo que no es posible. Estamos olvidando el precioso 83% del tiempo en que los niños están con sus padres, expuestos a su influencia personal. El hogar imprime en el niño un sello para toda su vida.
La Universidad de Columbia gastó un cuarto de millón de dólares en investigaciones, sólo para corroborar la verdad de las Escrituras. Su conclusión fue: "No hay otra fuerza en la vida de un niño que iguale el impacto de su hogar." La mayor urgencia hoy día es entrenar y equipar a los padres para que realicen con éxito su tarea.
Dentro del difícil clima que reina en la sociedad contemporánea, es obligatorio que nos ocupemos del hogar. Nadie vive aislado. Respiramos el aire de un mundo que es sensual, secular, e irremediablemente cruel. No podemos escapar de su contaminación. Nos aguijonea tanto a nosotros como a nuestros hijos.
La clínica ortopédica de Dios: Efesios capítulos 4 al 6, dice a los creyentes: "Mirad, pues, con diligencia cómo andéis" (5.15), es decir, "mirando a todos lados". Al mirar a todos lados ¿qué vemos? La revista para señoritas llamada "Seventeen", que antes se dedicaba a vestidos, cosméticos y dietas, ha añadido artículos con implicaciones morales. Un reciente ejemplar incluye un artículo sobre Jane Fonda, con destellos políticos. Otro sobre el aborto, y otro intitulado: "No puedes conocer bien a un hombre hasta que hayas estado con él en aguas agitadas". Cada padre debería meterse en los zapatos de su hija e imaginar cómo leería esta revista desde el punto de vista de una adolescente.
Un periódico publicó una serie de artículos sobre asaltos criminales a las mujeres. En ellos incluyeron esta expresión: "El raptor típico suele aparecer más como un ejecutivo bancario joven, bien afeitado, bien vestido y atractivo". ¿Cuáles son las implicaciones para los jóvenes? ¿Acaso, después de todo, un raptor es una buena persona?
La revista "Time", una de las más leídas, publicó hace poco unos artículos consecutivos sobe temas como "Sexo Juvenil", "Problemas sobre el abuso mundial de la heroína", y "El terrorismo de las guerrillas". Sobre este último tema advirtieron: "Para contrarrestar el terror de las guerrillas, los gobiernos tendrán que imponer una seguridad más estricta, no sólo en las aerolíneas, sino en cualquier reunión pública."
En una atmósfera tal, ¿cómo estamos capacitando a nuestro hijos? ¿Escondemos, como el avestruz, nuestra cabeza dentro de la arena, esperando piadosamente que las cosas malas desaparezcan por sí solas?
¡No mire para otro lado!
La primavera pasada una hermosa pareja de cardenales arribó a nuestro patio. Ambos pajarillos construyeron su nido en un árbol, y se deleitaron con la espléndida paz de su apartado hogar. La hembra puso cinco huevos. Se sentó sobre ellos día tras día, y nosotros observábamos con gran interés. Un día, a escondidas, vino un ladrón. Creemos que fue una ardilla llegó durante el corto tiempo en que la hembra estaba ausente robó cuatro huevos, y deshizo el nido. Cuando salimos, los dos cardenales estaban junto a la puerta, aunque antes siempre se mantenían lejos. Estaban muy agitados, gorjeando como enviando un SOS tal vez para regañamos por haber permitido que eso ocurriera. Su hogar fue deshecho, y su familia se acabó.
¡Este es el vivo retrato de muchos hogares cristianos! Los padres están mirando para otro lado sin darse cuenta de que el enemigo está cerca.
A veces pensamos que los "grandes problemas" están fuera de la iglesia. Pero, desafortunadamente los problemas sociales han infectado las iglesias, y las vidas de sus miembros. En nuestra ciudad, una señorita, miembro de una iglesia evangélica, resultó embaraza ilícitamente. Asistió a la reunión de jóvenes el domingo en la noche y el lunes se fue en avión a Nueva York. El martes se internó en un hospital. El miércoles abortó. El jueves convaleció. El viernes voló de regreso a Dallas. Y, el domingo estaba otra vez en la reunión de jóvenes. Nadie supo que había estado embarazada o que había abortado.
Más tarde ella buscó consejo, sobrecargada de culpabilidad. La verdad fue descubierta. Fue un encubrimiento aconsejado por los padres. El era un padre activo en la junta directiva de la iglesia, y la se mantenía ocupada en el ministerio de la enseñanza en la iglesia. Los dos la forzaron a ir a Nueva Cork para practicar el aborto, a pesar de que ella no estaba muy convencida de estar haciendo lo correcto. Tales cosas pasan, no solamente “fuera” de los círculos cristianos.
El cristianismo necesita a la familia
La gran preocupación sobre el hogar es que éste es el medio más dinámico para perpetuar un cristianismo fuerte. Un hogar cristiano resalta en una sociedad pagana. Pablo escribió a Timoteo: “Pero persiste tú en lo que has aprendido” (2 Timoteo 3:14). ¿Qué había aprendido? La respuesta está en 2 Timoteo 1:5 “. . .la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice”. Timoteo era un cristiano de tercera generación.
Timoteo fue seleccionado especialmente por el apóstol Pablo para ser su socio. Alguna vez hemos oído decir: “Yo prefiero a la persona que no ha nacido en un hogar cristiano, sino que del paganismo se convirtió a Cristo; pues esa persona muestra más entusiasmo respecto a su fe recién encontrada”. Esta idea tiene un problema: es opuesta a las Escrituras.
En el Seminario de Dallas estamos encontrando serias limitaciones en la mayoría de los hombres que vienen de hogares no cristianos. Muchos de ellos, personas entregadas totalmente, enamorados de Cristo, se sientan frente a mi escritorio y me dicen: “Profesor, no puedo comprender todo”. Un hogar cristiano provee el mejor fundamento sobre el cual edificar una vida y un ministerio.
Una de las cosas más animadas que encontramos al trabajar y ministrar a esta generación es ver el caudal de varones jóvenes quienes después de conocer a Cristo, su mayor anhelo es el proveer un hogar totalmente cristiano para sus hijos. A través de los años, la más rica fuente de liderazgo en la iglesia evangélica ha sido el hogar cristiano. La desaparición de tales hogares, es algo muy alarmante. Esto debe despertarnos del sueño. Debe hacernos aceptar la verdad de que el Señor debe edificar la casa. Nosotros nunca lograremos hacerlo. No hay otra opción, Dios se ha comprometido a hacerlo. La pregunta es:
¿Y usted?
* CRÉDITOS BIBLIOGRÁFICOS
Tomado de “Los Elegidos”, Vol. 22, págs. 11-13. Editado por El Puente. Impreso en Argentina. Del libro de Howard Hendricks “El cielo puede ayudar”. Editado por ELA.