¿Qué medidas se pueden encarar para que la pasión no decaiga en nuestra vida sexual aun en la ancianidad?
La pasión, la edad y el viagra
Por Rubén O. Flores


"Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Porque fuerte es como la muerte el amor; Duros como el Seol los celos; Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama. Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían!. (Cantares 8:6-7)

Hace algún tiempo una persona me preguntó acerca del amor en la ancianidad: "Pastor, ¿la pasión en el matrimonio va decayendo a través del tiempo?.- Evidentemente no pude menos que sonreír ya que quien lo preguntaba aún no había contraído matrimonio. Sin embargo esta joven tuvo la misma inquietud que muchos otros que no se animan a preguntar. 

La Palabra de Dios dice que el amor es "fuerte como la muerte. . .y que las muchas aguas no podrían apagarlo ". Si este amor es real y verdadero creo firmemente que traspasará las fronteras de este mundo y perdurará aún más allá de esta existencia. Otra pregunta a la que también muchos escapan es si las nuevas técnicas y medicamentos ayudan a mantener la pasión en el matrimonio cuando los años presionan el cuerpo. ¿El Viagra es una posible solución? 
Según el novelista y periodista literario Julian Barnes ". . .el Viagra es en respuesta a una necesidad universal y eterna que es la de seguir persiguiendo nuestros sueños de juventud a los largo de la vida". Y agrega: "Hoy la sociedad permite cosas que cincuenta años atrás nos hubiesen sido impensables. . .".
Creo que a esta altura de nuestro tiempo todos saben qué es el Viagra. Sin embargo es importante aclarar al menos que el "citrato de sildenafil", (esta es la fórmula) es un medicamento que debe ser utilizado bajo prescripción médica. Conocer el mecanismo íntimo de la erección y la acción específica del fármaco en el lugar específico es una gran posibilidad para los varones con problemas en ese sentido, pero no se puede olvidar que existen otros factores indispensables del erotismo que hacen a una larga, placentera y satisfactoria vida sexual. 
El Dr. Adrián Sapetti, psiquiatra y sexólogo clínico opina lo siguiente: 

"El período refractario es el tiempo que tendrá que pasar -que no es igual para todas las personas- para conseguir una nueva erección luego de un orgasmo. En esto se diferencia de la mujer que puede tener orgasmos múltiples. Casi todos los varones jóvenes tienen uno o dos orgasmos por encuentro, quedando muchas veces satisfechos con el primero, y si bien es cierto que en algunas situaciones se pueden tener más, esto no significa un criterio de normalidad o anormalidad. Recordemos que las relaciones sexuales no son meramente orgasmos sino también el momento previo (juegos, caricias, besos, variaciones en la posición), ya fuera con penetración o sin ella. Vemos con frecuencia a varones que dicen "sí, un poco de juego está bien, pero yo prefiero ir a los papeles, sin la penetración para qué sirve todo eso". Quizás sería bueno que experimentaran, y esto es un consejo que les cabe a los varones con o sin problemas sexuales: juegos eróticos sin la necesidad imperiosa, ineludible e impostergable de la penetración".
Al sildenafil se han sumado ahora otros fármacos, por ejemplo el tadalafilo y el vardenafilo que operan en el organismo con resultados similares, el hecho es que, ya sea por problemas sexuales o de otra índole, el miedo a envejecer no es nuevo, ya los alquimistas de la historia antigua y medieval gastaban sus ojos en sus laboratorios tratando de descubrir un elixir de la juventud. En la corte del rey Luis XVI de Francia; existió un tal Giuseppe Balsamo, conde de Cagliostro (1743-1795), afamado impostor, aventurero y estafador que ofrecía entre sus productos un "elixir de la juventud". Al leer una biografía de Honoré de Balzac encontramos que su padre buscaba alargar lo más posible su vida y hasta pretender no morir, según dicen, alimentándose con una dieta basada en la fibra de troncos de cierta clase de árboles. 
Cuando las exigencias del mundo actual nos están presionando constantemente haciéndonos creer que los valores sexuales que muestran son los óptimos, caemos en la trampa de buscar por otros medios tal vez no naturales, la posibilidad de un mayor rendimiento en nuestra vida sexual. Nos preocupa no obtener los objetivos que se nos fijan lo cual finalmente opera en contra de lo que realmente necesitamos, una vida sin estrés para desbloquear la respuesta sexual. Con mi esposa hemos atendido casos en los que la disfunción sexual se tomaba como un impedimento para la felicidad matrimonial. 
Llevando la conversación al punto más importante, que es la comunicación en la pareja, nos damos cuenta que el esposo trabaja hasta los fines de semana y aun en las vacaciones. Como resultado, falta un tiempo de compartir en pareja, comienzan las desavenencias, incomprensiones, etc. Lo cual puede producir en el hombre la tan publicitada "disfunción sexual". En realidad la enorme carga laboral y el estrés producido por ella son los que realmente han quitado horas al descanso, al placer, al erotismo y al rendimiento en las relaciones sexuales. 
Recuerdo un caso en que un joven que vino a la consulta se quejaba porque su esposa quería tener relaciones todos los días. El dijo: - "Pastor, ya no doy más, mi esposa es una sexópata, quiere tener sexo todos los días"- Le pregunté al joven cuál era su trabajo diario, sus horas de oficina, sus tareas después de las horas laborales, y si tenía algún hobby para su descanso mental. Él me confesó que después del trabajo practicaba dos horas todos los días corriendo para entrenarse pues era maratonista, que llegaba a su hogar exhausto y que no le quedaban fuerzas para mantener relaciones con su esposa. ¡Por supuesto, después de semejante fatiga semanal difícilmente podía acceder a las necesidades conyugales! Le pregunté cada cuánto tiempo correspondía a esos pedidos y él contestó que cada veinte días y a veces hasta después de un mes. ¡Hombre! ¡Aquella esposa tenía bastante paciencia y amor por él para esperar a que el joven tuviera fuerzas!. 
Le aconsejé que en lugar de practicar todos los días lo hiciera dos veces por semana y que cuando su esposa le pidiera tener relaciones él accediera con amor y satisficiera los deseos de ella.
Le di una nueva entrevista para después de 30 días. Cuando volvió al consultorio me dijo que su amada esposa ya no requería tener relaciones todos los días sino de dos a tres veces por semana, que no necesitaba más que eso pues cuando él la pretendía ella ya estaba satisfecha. Ahora él podía cumplir con agrado y perfectamente su rol de esposo y amante y continuar con su trabajo y su hobby. 
Como decíamos antes, el estrés laboral más las horas de práctica corriendo más las pocas horas de descanso, más las necesidades propias del hogar, habían jugado en su contra para cumplir con el débito conyugal.
La Palabra de Dios dice que ". . .el amor es fuerte como la muerte. . ." y aunque pareciera que el amor y la muerte nada tienen que ver entre sí, el enamorado que extraña por las noches el dulce néctar de los labios de su amada desfallece casi hasta la muerte por besarlos nuevamente.

Volviendo a la pregunta de aquella joven, ¿puede la pasión soportar el peso de los años y continuar encendiendo el corazón de aquellos que desfallecían de amor en la flor de la juventud? Reconocemos que la pregunta no es fácil de responder. En primer lugar porque para que esto suceda la pareja debe haber trabajado fuertemente para mantener el fuego del amor durante todos esos años. En segundo lugar porque ambos, hombre y mujer deben reconocer sus diferencias corporales y en tercer lugar ambos deben saber crear espacios en los que la relación sexual pueda desenvolverse como corresponde, es decir, sin apresuramientos y sin posibles visitas inesperadas. 

Hace unos años ocurrió un hecho jocoso en la vida matrimonial de una pareja amiga bastante mayor, uno de sus hijos mayores interrumpió intempestivamente la hora de descanso a media tarde durante una de sus vacaciones. Alguien le sugirió que tal vez podrían haber estado en una situación comprometida, el muchacho dijo:--¡No, mis padres ya no hacen eso!.- 

"Un estudio hecho entre 646 estudiantes de la Universidad Estatal de Illinois informa que ellos creían que sus padres "tenían relaciones sexuales una vez por mes o menos, que nunca habían tenido relaciones sexuales antes de casarse, y que nunca tenían sexo oral-genital. . . 
. . . Los estudiantes parece que tenían gran dificultad en aceptar la realidad de la vida sexual de sus padres y el 90% de ellos pensaban que sus padres estaban felizmente casados, aún enamorados y que ellos mantenían ese estado feliz sin ayuda del sexo o por lo menos con poca ayuda del mismo. .

A medida que la edad avanza los impulsos disminuyen, la capacidad de recuperación para una segunda entrega sexual después de algunos minutos también. En contraposición aumenta el malestar del hombre por no poder cubrir sus expectativas varoniles y en la mente comienzan los pensamientos de que la realidad no coincide con el cuerpo. ¿Qué circunstancias pueden ocasionar que un hombre en la edad madura pueda disminuir considerablemente su respuesta sexual?
Master y Jonson mencionan al menos seis condiciones que provocan semejante estado:

1. Monotonía en una relación repetitiva.
2. Preocupación con el trabajo o problemas económicos.
3. Fatiga física o mental.
4. Excesiva indulgencia en comida o bebida.
5. Enfermedades físicas o mentales del hombre o su esposa.
6. Temor al fracaso en el acto sexual.

¿Qué medidas se pueden encarar para que la pasión no decaiga en nuestra vida sexual aun en la ancianidad?

1) En primer lugar debemos entender que los medicamentos de turno (llámese Viagra, Gel, dispositivos técnicos u otros de moda) no mejorarán la relación de pareja, esto acontecerá cuando la pareja se concentre en la edificación del matrimonio. 
(" El amor sea sin fingimiento. . ." Ro. 12:9a)
2) Los estudios realizados hasta el momento demuestran que la respuesta sexual en la mayoría de los casos no tiene que ver con lo físico sino con lo emocional y psíquico. En realidad el mayor órgano sexual es el cerebro. 
3) La pareja debe ser creativa en cuanto a la forma de hacer el amor. La Biblia enseña que el amor no sólo es procreativo sino creativo y relacional. Todo cristiano debe leer y releer las exhortaciones del apóstol Pablo en 1 Corintios 7:5. (Cuidado con la monotonía en una relación repetitiva) 
4) Nunca podremos "hacer el amor sin sentir amor". Tener un "acto sexual" no es "hacer el amor". Esto último pueden llevarlo a cabo matrimonios que se amen, lo otro lo hacen cualquier hombre y mujer en circunstancias fortuitas. En una relación de amor los sentimientos (más en una mujer) no están en segundo plano sino en primer lugar. Cuando el hombre ama a su esposa trata por todos los medios posibles de concentrar su atención en ella y ella hará lo mismo con él.
3) Los terapistas sexólogos Master y Jonson dicen que la presión sobre la actuación sexual produce un resultado contrario a lo que se necesita. Cuando el hombre mayor piensa en la "obligación de tener un buen acto sexual" es posible que tenga problemas, no se produzca una buena erección y se empañe el momento de la relación. El amor en la edad madura (podríamos decir de 60 años en adelante) no tiene la urgencia ni las repeticiones de los jóvenes recién casados pero puede tener una pasión acorde a su edad, diferente pero no menor. ¡Bueno, quizá tenga que pedir permiso a algunos huesos para tomar ciertas posiciones! 
Insisto, la pasión no tiene que ver con nuestros huesos o el Viagra. En un matrimonio que se ha fundado en el amor según lo expresa Dios en su Palabra ya no hay "pasiones de teleteatro" en las que las discusiones terminan en bofetadas y al minuto siguiente la pasión los desborda. La pareja que tiene a Cristo en su vida lleva la pasión en su corazón, ama con un amor más comprensivo y comprendido, y con una pasión más "sentida" que "ejercida".
4) Recomiendo que tanto el hombre como la mujer reconozcan la diferencia del tiempo de la excitación sexual en ambos. En la edad madura y después de muchos años de casados tal vez ella ya no luzca aquel cuerpo esbelto y hermoso de recién casados ni él un cuerpo atlético y bien formado como en la juventud. La pasión tal vez no se encienda con sólo mirar el cuerpo desnudo de su esposa de la misma manera que ella no se excitará al ver la calvicie y la obesidad de él. La excitación de ella vendrá a partir de mimos, caricias y frases bonitas que el esposo le prodigará como lo hacía cuando eran novios y la erección de él comenzará a través de las caricias en la zonas erógenas que ella sabrá cuáles son y cómo poner en práctica. 

Finalmente, tengan en cuenta que la pasión no se enfría con los años ni el amor desaparece con el tiempo, si ambos saben mantenerlos dentro de los parámetros amorosos que Dios instituyó para el matrimonio habrá amor apasionado hasta que El les llame a su presencia 
y por qué no . . . .aún más allá.

Con amor, con mucho amor. . . 
Rubén y Marta Flores