REFLEXIONES EN TIEMPOS DE CRISIS
Para pensar en familia
por Rubén O. Flores


Tiempo atrás prediqué una serie de reflexiones acerca de los últimos tiempos. Creo sinceramente que el final se está acercando a pasos agigantados. De todas maneras, como el tiempo es de Dios, sólo Él sabe cuándo será ese momento. La pregunta que hicieron los discípulos a Jesús: “. . . Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?” (Mateo 24:3) deberíamos hacérnosla todos, cristianos o no, para indagar si en realidad estamos en los últimos tiempos y para pensar si el camino por el que está transitando le lleva a los pies de Cristo. Por otra parte, hay que reconocer que la pregunta sigue tan vigente o más que cuando se la hicieron a Jesús hace 2000 años atrás. Quizás algunos la hagan por curiosidad, otros porque están cansados de ver tanta maldad e injusticia en el mundo, y otros más porque piensan en su final personal y no están muy seguros de adónde irán ni cómo. Lo real es que sí existe una gran parte de la humanidad que quiere y necesita saber más sobre los tiempos finales. El hecho fundamental sería conocer lo siguiente:

¿Hay precedentes para los cambios que se han efectuado en el mundo entre el siglo pasado y el actual?

Sí, los hay: Han subido y caído imperios, reinados y líderes, miles de años antes de Cristo. Durante ese tiempo y aún en nuestros días, los gobiernos suben y bajan, cada tanto aparece un nuevo líder carismático con ínfulas de dirigir al mundo, Napoleón, Hitler, Mussolini o cualquier otro conocido, antes y ahora.
En pocos años hemos visto cambios en la Unión Soviética, en Alemania con la caída del muro de Berlín y la reunificación de Alemania, el nacimiento del Euro y la aceptación por parte del gobierno chino de la propiedad privada en los últimos días de 1999. Según algunos estudiosos, el futuro económico de los países latinoamericanos quedó marcado por el atentado terrorista del 11 de Septiembre del 2001. Lo que no imaginaron, ¿o si? es la catástrofe económica suscitada por la caída de los bancos y bolsas de casi todo el mundo acaecida en estos últimos días de Septiembre de 2008. A esto tenemos que agregar que el número de catástrofes meteorológicas graves se ha cuadruplicado en el planeta desde la década de los 60 en el siglo pasado. Durante el siglo presente, en el año 2002, el planeta sufrió, hasta el momento, más de 700 grandes catástrofes naturales, el 85% de las cuales fueron consecuencia de fenómenos meteorológicos. Las pérdidas económicas derivadas de estas catástrofes meteorológicas alcanzaron en el 2002, los 62.116 millones de euros, lo que supuso un incremento del 93% respecto a 1991. Pero el 98% de estas pérdidas correspondió a tormentas e inundaciones. Esto sin contar las miles de vidas que se han perdido hasta ahora.

Me pregunto: ¿No será así, en tiempo y forma, como se presentará el anticristo haciéndose pasar por el “salvador” de estas catástrofes económicas mundiales?

¿Las condiciones del mundo de hoy corresponden
a las condiciones proféticas reveladas en las Escrituras?


De acuerdo a estas estadísticas hay algunas preguntas que, como padres, podemos hacernos en función de lo que se acerca y las condiciones para que esto suceda. Cuando los discípulos preguntaron a Jesús acerca de estos tiempos finales, él les advierte con estas palabras:

“¿Cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? 4Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. 5Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. 6Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. 7Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. 8Y todo esto será principio de dolores. 9Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. 10Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. 11Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; 12y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. 13Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. 14Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. (Mateo 24:3-14)

Por supuesto que hay otras profecías, pero no es el tema de este artículo. Lo evidente es que estamos en tiempos de cambios. Todo indica que la humanidad ha empezado a pagar los impactos del cambio climático producido por su desinterés en el sostenimiento del planeta. Ahora bien, si han sucedido acontecimientos tan radicales en tan poco tiempo, ¿por qué no pensar que las profecías dadas en las Escrituras, de las que ya se han cumplido la mayor parte, son la prueba de que las restantes respecto a los últimos tiempos, no se puedan cumplir de un día para el otro?
Creo que ciertas condiciones y eventos deben ocurrir primero, la pregunta es: ¿Cuáles son estos eventos y condiciones? No creo ser teólogo ni profeta, pero entiendo, al ver los sucesos de estos últimos tiempos, que hay algunas señales que deberíamos tener en cuenta, por ejemplo: 

La atmósfera de decadencia cultural

“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, 5que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.”
(2a carta del apóstol San Pablo a Timoteo 3:1-5) 

En general, la mente del hombre de hoy, (hay salvedades en todas las áreas de la cultura), tiene como objetivo la gratificación personal. Esta mentalidad domina las imágenes visuales, (películas, televisión, revistas, y hasta algunos libros) y también la música. En la Facultad de Derecho de la Universidad de La Plata, (Argentina) en un examen de ingreso sobre 2000 estudiantes, el 85% desaprobó un test de nivelación sobre historia.
En el tema de la cultura de nuestros jóvenes existen varios desafíos. No sólo el de los defasajes entre las escuelas medias y las universidades, sino también en el área de la cultura musical. Los nombres de los grupos de música “rock” nos muestran una realidad que espanta, por ejemplo: “Death” (muerte) ---”Sepultura”---”Slayer” (Asesino) ---”Deicide” (deicidio = muerte de Dios), y otros por el estilo.

En las películas actuales uno puede ver que el sexo y la violencia están a la orden del día, y esto se refleja en la actitud de los jóvenes y adolescentes en las calles cuya iniciación sexual bajó a edades impensadas. (Esto se desprende de un estudio realizado en el Servicio de Adolescencia del Hospital Argerich entre más de 200 adolescentes de clase media baja y baja, de 13 a 16 años, y de otra investigación sobre 1.500 casos hecha por la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil (SAGIJ). 
Alrededor del 50% de las chicas que comenzaron su vida sexual entre los 13 y 16 años, dijeron que no querían tener sexo a esa edad, pero aceptaron bajo algún tipo de presión, que va desde la violación hasta la amenaza de abandono por parte del novio. Estas son partes de las conclusiones de la investigación del Hospital Argerich, la primera sobre coerción sexual que se realizó en el país en el año 2005. (Una de las últimas estadísticas marca entre 12 y 15 años) 
En el área del “Arte Contemporáneo” hay noticias de que una Fundación en EEUU financió en parte con fondos públicos una exhibición de fotografías explícitas de erotismo homosexual que incluye masoquismo, sadismo, pederastia y toda clase de obscenidades. Esta fundación también financió la obra de un artista en la que muestra una fotografía de un crucifijo inmerso en orina.

La atmósfera de decadencia del pensamiento

“Sí, por cuanto engañaron a mi pueblo, diciendo: Paz, no habiendo paz; y uno edificaba la pared, y he aquí que los otros la recubrían con lodo suelto, 11di a los recubridores con lodo suelto, que caerá; vendrá lluvia torrencial, y enviaré piedras de granizo que la hagan caer, y viento tempestuoso la romperá. 12Y he aquí cuando la pared haya caído, ¿no os dirán: ¿Dónde está la embarradura con que la recubristeis?” (Ezequiel 13:10-12)

La superficialidad y poca responsabilidad con que estos profetas recubrían las paredes me recuerda otra condición que deberá existir antes de los últimos tiempos y tiene que ver con los valores y el clima general del pensamiento que prevalecerá en los últimos días. 
En los ambientes modernos la gente sigue al fulanito divertido por que los hace “sentirse bien”, no importa el lenguaje ni las palabras obscenas que use. La idea es no profundizar mucho en temas que traigan complicaciones a la mente. Parece como que nadie quiere responsabilidades. 
Estamos en la época del “hombre Light”, la gaseosa “Light”, el alimento “Light”, el café “Light”, el azúcar “Light”, la sopa “Light” , los dulces “Light”, y hasta el cristianismo “Light”, por decir algunos. En cuanto a lo espiritual ni hablar. Vivo en un complejo de edificios en el que hay alrededor de 6000 habitantes. Coexisten un Jardín Maternal, escuelas con jardín de infantes, primario, secundario, destacamento municipal, policial, un Polideportivo y una parroquia católica a la que asisten aproximadamente unas 50 a 60 personas en días de misa, además de dos grupos evangélicos que se reúnen en diferentes lugares y tiempos con más o menos la misma cantidad de feligreses. Como dice Monseñor Laguna respecto a la “increencia” de estos tiempos:

“Desde el punto de vista psicológico, hay una diversidad de formas de increencia. A. Vergote, un estudioso de la psicología religiosa, plantea dos formas distintas: por un lado, la increencia de los decepcionados, es decir, de aquellos que buscaron en la religión la solución y respuesta a determinadas motivaciones, y que ante la persistencia del mal rechazan tanto la existencia de Dios como la validez de la religión. Otra forma es la de aquellas personas que ven en la religión un atentado a la independencia y la dignidad humanas, una imposición de exigencias, y por eso se supone una amenaza para el hombre. Ellos viven la religión y la increencia como una situación de crisis y de conflictos.” 
Todo superficial, sin profundidad. El clima que se está gestando en estos tiempos es el del “amor a sí mismo y a los placeres”. No importa si los códigos que hoy rigen tengan consistencia o sean triviales, lo importante es el no compromiso. En este “hombre Light” hay una ausencia casi absoluta de cultura, aunque por supuesto siempre existen excepciones, pero la idea es que dentro del terreno intelectual, sólo busca aquello que tiene relación con su vida profesional. No lee, no se interioriza de otra cosa que no sea para adelantar en su profesión. En el hombre “Light” no hay debate ideológico ni inquietudes culturales. Sólo le interesa aquello que es efímero, lo que ve, lo que puede palpar, lo que puede aumentar su poder, político, económico y social. Gracias a Dios hay muchos que no entran en estas estadísticas, que tienen una visión diferente de la vida y sus valores. 

1Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” (Romanos 12:1-2)

La atmósfera de decadencia espiritual 

“Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;. . .” (1a carta del apóstol San Pablo a Timoteo. 4:1)

Una condición más, la más importante que debe darse, y que en realidad creo que ya se está viendo, para que comience el último período, es la atmósfera espiritual que, como dice el apóstol Pablo, se caracterizará por hombres que apostatarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores, falsos profetas, falsas doctrinas, alejamiento de la sumisión a Dios, etc. 
El apóstol Pedro lo dice en una de sus cartas:

“Amados esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento, 2para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles; 3sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,. . .” 
(2a carta del apóstol San Pedro 3: 1-3)


Antes de que el anticristo entre en secreto en la escena internacional, la atmósfera que se respirará será la de una religión general basada en una mezcla de cristianismo y creencias orientalistas. Esta clase de pensamiento será bien difundida preparando el escenario para el mayor de todos los cristos falsos a fin de captar los corazones y las mentes de los hombres. Con los corazones determinados a amarse a sí mismos y las mentes pervertidas por los falsos maestros y doctrinas de demonios, la humanidad estará lista para recibir al anticristo como su dios y rey. Vuelvo a repetir que los acontecimientos actuales son una excelente levadura para fermentar el desastre ecológico, económico, etc. Que se está produciendo a nivel mundial.

La atmósfera espiritual -filosófica ya está en vigencia a través del “Movimiento de la Nueva Era” y otros “Nuevos Movimientos religiosos”. Esta es la filosofía común que refleja el pensamiento actual y conveniente, un sincretismo en el que están involucradas doctrinas orientalistas, metafísicas y esotéricas. Este movimiento esta ganando adeptos todos los días bajo el disfraz de muchas sectas diferentes, nuevas y antiguas. 
Un líder de la “Nueva Era” asegura que más de 500 millones de creyentes de este movimiento están trabajando entre varios grupos religiosos en este momento y que los conceptos del “Nuevo Pensamiento” se están propagando más rápidamente que ninguna otra enseñanza espiritual.

CONCLUSIÓN:

No es fácil hablar hoy del tiempo final a un mundo que está esperando más que nada palabras de bendición y prosperidad. Que vive más que nada, el hoy, aquí y ahora, que no desea responsabilizarse ante su prójimo y menos ante Dios. Pero no tengo temor de hacerlo, creo en la resurrección de los muertos. Creo en la segunda venida del Señor Jesucristo, y creo en la victoria final de la Santa Iglesia de Cristo sobre todo mal y tribulación. 
Es responsabilidad de los hombres, padres de familia, en su calidad de “sacerdotes y profetas” de su hogar, exhortar a los suyos a toda hora, tiempo y lugar, sobre la importancia de estar preparados “para estos últimos tiempos.”
Amén

Rubén O. Flores 
Créditos Bibliográficos:

BECA: Biblioteca Electrónica Caribe. 
Enrique Rojas. “El Hombre Light”. Ediciones Temas de Hoy S.A. Madrid. 1992. Reimpresión para Editorial Planeta Argentina SAIC. Impreso en Argentina.
Mishelle Mitchell Bernard: “Economía en tiempos de Crisis”. Revista Apuntes Pastorales, Enero – Marzo 2002. Vol. XIX. Nº 2
Monseñor Justo Oscar Laguna. “La Soledad de los que no Creen”. Editorial Sudamericana. Buenos Aires. Impreso en Argentina. 2000
Patricio Downes. “Sexualidad: conclusiones de un estudio sobre coerción en la primera relación” 
http://www.clarin.com/diario/2005/10/03/sociedad/s-02801.htm  
Vergote, Antoine. “Religiones, Fede, Incredulitá. Studio psicológico”, Turín, Ed. Paulinas, 1985.