"EL AMOR" 

UNA CONJUNCIÓN DE CUERPO, ALMA Y ESPÍRITU 

Por Ruben y Marta Flores

        Texto base: Hebreos 13:4ª --Cantar de Cantares 4:1-5

              INTRODUCCIÓN:

              “Este es el primer disgusto que me ha dado en veintidós años de matrimonio”

              Estas fueron las palabras de Carlos III al recibir la noticia del fallecimiento de su amada esposa, la reina Amalia, mujer ejemplar que por sus virtudes y talento compartió con su esposo los deberes de gobierno y contribuyó a mantener la política de paz y neutralidad que fue característica en el reino de aquel monarca.

              I) La fe en la práctica del matrimonio

            El autor del libro a los Hebreos ha tocado muchos temas teológicos; sin embargo no se ha olvidado de escribir sobre el resultado práctico de la fe en Cristo.

            María era una señora de algunos años ya, ( No es su verdadero nombre ), vino a la consulta por problemas de una de sus hijas. Primero hablamos sobre el tema en cuestión pero mas tarde, al ver que existían otros problemas que no se referían a la hija sino a su matrimonio, preguntamos acerca de su comunicación con el esposo enterándonos de que este hombre mantenía una amistad íntima con otra mujer. Al inquirir sobre el asunto, María protestó diciendo:

            “Pastor, creo estar en óptimas condiciones de santidad ya que desde que conocí a Cristo no he mantenido relaciones con mi esposo”.

             Si bien es cierto que el autor  del pasaje bíblico exhorta a que “el matrimonio sea en todos honroso y el lecho sin mancilla”, creemos que María ha tomado una de las dos posiciones que son diametralmente opuestas entre sí y que existían en el tiempo en que este libro fue escrito.

            Por un lado estaban aquellos que pretendían vivir una vida moral estrictamente austera dedicada a la perfección espiritual renunciando a los bienes terrenales y en lucha permanente contra los instintos carnales. Galeno, el médico, escribía en sus notas que entre los cristianos había “hombres y mujeres que se abstenían de cohabitar durante toda su vida”. Algunos llegaban al extremo de castrarse para asegurar lo que según su criterio, era la pureza. Y por otro lado estaban los que siempre recaían en la inmoralidad llegando a extravagancias propias de la carne.

            De una u otra forma deberíamos re-examinar el término “pureza” ya que a veces hacemos que la Biblia diga lo que uno quiere y no lo que en realidad dice, de esta manera tergiversamos el pasaje y no entendemos lo que en principio el autor está escribiendo.

            Creemos que en principio la relación íntima en el matrimonio es sagrada, creada por Dios para bendecir a la pareja, pero quizás podríamos preguntarnos si la toma de conciencia del sexo tal como se lo magnifica en estos últimos tiempos por parte del ser humano no fue a consecuencia de la caída de Adán y Eva en el Edén. Tal vez, al no entender bien las Escrituras nos planteamos el problema como una relación opuesta entre la carne y el espíritu.

            II) La fe puesta entre el espíritu y la carne.

            Otra pregunta que podríamos hacernos es si las relaciones entre el espíritu y la carne no han sido modificadas por los recientes descubrimientos científicos y pensamientos propios de la época en que estamos viviendo. Fecundaciones in vitro, madres sustitutas, matrimonios gays y otras cuestiones derivadas de una sociedad que ha cambiado, a través de los años, su visión de lo que en realidad es el matrimonio.

            Carlos III demostró en sus palabras un amor como quisieran expresar más de una de las parejas que conocemos, aún con Cristo en el corazón.

            Para aquellas parejas que se encuentran en la situación de María, les invitamos a leer el “Cantar de los Cantares” de Salomón. Este libro de la Biblia presenta el amor y el matrimonio dentro del apropiado marco bíblico. 

            Tratamos el error del extremismo entre la concupiscencia y el ascetismo porque vemos que María no es la única mujer en esta situación. En "Cantar de los Cantares" la esposa habla de su amor por el amado y describe su hermosura tal como ella la ve. Y el esposo se deleita en los ojos, cabellos, sonrisa, labios y pechos de su amada no sólo como esposa sino como amiga. (4:1-5). Podemos observar que no existe para el autor de Cantares la cuestión de poner  la fe entre el espíritu y la carne como contraponiéndose entre sí.

            ¿Cómo podríamos confundir un ascetismo proveniente de la mente humana con una verdadera relación de amor cuando el amor que refleja Cantar de los Cantares debe buscarse en el creador del amor y en el amor mismo que es Dios?

            El amor en su significación espiritual debe encontrarse en el sacrificio del mismo Hijo de Dios, Jesucristo, quien demostró prácticamente lo que el Padre habló al ser humano desde el principio de los tiempos. Que lo "...amaba tanto que dio a su propio Hijo para que todo aquel que en El crea no se pierda sino que tenga vida eterna"( Juan 3:16)

            Sin entrar en un moralismo tonto creemos que el amor sexual en su marco correcto es la expresión de un ser creado en amor y por amor, que no deja de ser espiritual por querer entregarse y recibir; que da nombre a una comunicación expresada en la totalidad del ser tal y como el apóstol Pablo la describe en una de sus cartas. ( 1 Co. 13).

              CONCLUSIÓN

            En razón de los excesos que se cometen a diario promulgando un amor libre y sin sentimientos ¿podríamos hacernos esta pregunta?  

            ¿El exceso expresado en una relación fugaz  llamada erróneamente "amor", es el medio que se utiliza actualmente para dar valor a descargas emocionales que no tienen otra motivación ni otro fin que la descarga misma?

            Por último y en el otro extremo, sería interesante que mujeres como María se asesoraran primeramente antes de tomar decisiones acerca de una “santidad mal entendida” a fin de preservar los valores que Dios ha dado a cada uno de nosotros al unirnos en matrimonio. El deseo del Creador al unir a un hombre y una mujer en pareja fue que tanto uno como otro pudieran expresar sus sentimientos en todo el sentido de la palabra, no sólo en un diálogo diario sino en una comunicación total, cuerpo, alma y espíritu, para que Su amor  hecho sacrificio en la cruz del calvario a través de Jesucristo, tenga el valor que realmente se le debe dar dentro del sacrificio del esposo por la esposa y de ella por él. ( Efesios 5:21-30). 

  POR TODO ESTO, TE ALENTAMOS A QUE TU MATRIMONIO SEA UN SACRIFICIO DE AMOR EN CUERPO, ALMA Y ESPIRITU. UNA ENTREGA TOTAL PRÁCTICA Y DEMOSTRATIVA,  UNA CONJUNCIÓN DE PUREZA, SENTIMIENTO Y DIÁLOGO. Y QUE NO SEA SÓLO EL RESULTADO DE LA CONDUCTA DE UN ANIMAL RAZONABLE Y SOCIAL TAL Y COMO PRETENDE SER ESTA NUEVA HUMANIDAD.