LA BASE DE LO VERDADERO

Por Rubén y Marta Flores

            Texto Base: Salmo 118-1;5;14;25

            INTRODUCCION:           

            Cuando uno se dispone a emprender un nuevo camino en la vida debe escudriñar si ese camino es el verdadero camino que Dios preparó para uno.

          I) QUE LA MISERICORDIA DE DIOS LES SUSTENTE V-1-4

            En estos tiempos en que los medios masivos de comunicación alientan la pluralidad de parejas, el matrimonio mal entendido y otras cosas, damos gracias a Dios que todavía hay jóvenes que se sienten confiados en comenzar un hogar.

Enrique Rojas en su libro “El hombre Light” pregunta: “¿Qué es amar a alguien? ¿Qué significa? Y él mismo responde: “Amar a otra persona es desearle lo mejor, mirar por ella, tratarla de forma excepcional, darle lo mejor de nosotros”.

Cuando dos seres humanos se comprometen delante de Dios no hay poder terrenal ni fuerzas naturales que puedan separar un matrimonio que se sustente en Su misericordia.

            Los hombres fallamos, las situaciones son distintas. Cada uno aprende a través del tiempo qué es lo que conviene para mejorar la propia existencia. Pero lo que cuesta aprender es que Dios también quiere que aprendamos cómo mejorar la existencia del ser con el que nos hemos comprometido para toda la vida.  Hay sólo una base sobre la que podemos evaluar todo esto y esa base de lo verdadero es la misericordia de Dios sobre nosotros y nuestro hogar. Los versos 2 al 4 alientan a dar gracias a Dios por su misericordia sobre nosotros como nación, como hogar y como hijos suyos porque esa misericordia nos sustenta cada día.

          II) QUE EN LA ANGUSTIA SEPAN INVOCAR A DIOS -V-5-7a

           También debemos agradecer que a pesar del bombardeo exterior sobre sus vidas haya jóvenes que dispongan su corazón a escuchar y a humillarse delante de Dios, El enviará  ayuda y consuelo cuando les acose la angustia, la desesperanza y la desazón por lo que suceda cada día. Dice el salmista que no tendrán  miedo porque Dios estará  con ellos. Siempre habrá alguien que enviará el Señor para ayudarles a continuar. El secreto es la humildad para recibir consejos de quien pueda estar más experimentado en cuestiones matrimoniales. 

            III) QUE DIOS SEA SIEMPRE VUESTRA FORTALEZA V-14

          Algunas veces nos sentimos empujados por las circunstancias a mirar hacia un costado o al otro para buscar fortaleza. Los amigos, la familia y hasta hermanos en Cristo desean prestar su hombro para fortalecer a la pareja, pero no siempre esta ayuda será la indicada.  Sólo es Dios quien les va a fortalecer por completo. No habrá  ser humano alguno que pueda fortalecerles totalmente. Puede que  encuentren consuelo y algunos consejos (que no siempre son buenos) pero la pareja deberá recordar que Dios siempre será su fortaleza de la misma manera que lo hizo con Moisés (Exodo 15:2) y con tantos otros.

       IV) QUE ESTEN SEGUROS DE QUE LA VERDADERA PROSPERIDAD     VIENE DE DIOS. V-25b

          El registro civil ya se ha cumplimentado, la ley ha sido satisfecha, después de la luna de miel habrá un tiempo para aclimatarse, conocerse mucho más de lo que lo han hecho hasta ese momento. Se deberá comenzar a prosperar para el crecimiento de sus niños, colegio, vida sana, calidad espiritual, etc. pero ellos saben que por más que se afanen cada día, si Dios no edifica su hogar en vano trabajarán, faltará algo para poder colocar la base de lo verdadero. La confianza en que Dios les prosperará.

            Los tiempos que estamos pasando no son buenos, pero tampoco muy diferentes a los de muchos cristianos en todo el mundo. Lo material puede mejorar pero si llegan momentos de prueba sólo la prosperidad espiritual que vayan adquiriendo con el tiempo será la verdadera porque ella les sustentará y les dará una visión más real de lo que deban emprender o decidir para su hogar.  Cuando uno pone verdaderamente el hogar que inicia en las manos de Dios, El no se echa  atrás con sus promesas. El no es deudor de nadie.

      CONCLUSION: v-26

      Recordemos siempre que la base de lo verdadero es fundamentar nuestro hogar en Dios. Sólo nos resta en este día bendecirlos en el nombre del Señor y para esto lo mejor es  leer su Palabra y repetir con El:

 

" BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL SEÑOR;

DESDE LA CASA DE DIOS LES BENDECIMOS"