Escogiendo a tu pareja
Por Nell Clark Warren*


El escoger con éxito un compañero para el matrimonio, es una habilidad que usted puede desarrollar

Por más de 25 años he trabajado con personas que luchan por hacer de sus matrimonios un éxito.

Me he encontrado con casi todo tipo de relación de parejas, y a través del tiempo he desarrollado todo un conjunto de conclusiones sobre qué determina el grado de felicidad del matrimonio.

Encabezando mi lista está lo siguiente: “De todas las cosas que usted pueda hacer para que su matrimonio sea un éxito, la elección de la persona para formar pareja es, de todas las cosas, la más importante.” Si usted escoge con sabiduría, su vida será significativamente más fácil e infinitamente más satisfactoria. Pero sí usted comete un error serio, su matrimonio va a fracasar, causándole a usted y quizás a sus hijos un dolor incalculable. La mayoría de los fracasos matrimoniales con que me he enfrentado se encontraban en problemas desde su inicio. Las dos personas, simplemente, habían escogido a la persona equivocada para casarse.

¿Por qué razón algunos individuos escogen la pareja de «toda su vida» de tan mala forma? Precisamente, porque no han recibido ayuda para hacerlo bien. ¿Y cómo se supone que usted hará una decisión «tan brillante» cuando en verdad se lo ha entrenado tan poco?

No obstante, he aquí las buenas noticias: El escoger con éxito un compañero para el matrimonio es una habilidad que usted puede desarrollar.

Hay esperanza. ¡Sí! La elección de una persona para el matrimonio puede ser llevada a cabo con una buena cantidad de sabiduría. Las personas solteras en nuestra sociedad pueden ser enseñadas sobre cómo escoger una pareja con la cual puedan ser felices de por vida. Un estudio tras otro apoya nuestra confianza de que la elección sabia aumenta considerablemente las probabilidades de un matrimonio feliz y duradero.

No tenemos que actuar como personas ciegas buscando en la oscuridad. Las señales de un buen matrimonio -así como las de un matrimonio dado al fracaso- son bien establecidas. Considere en un resumen rápido nuestros claros principios:

PRINCIPIO No. I:

Elimine los siete errores mortales de la elección de la pareja:

1. No se case muy pronto.

2. No se case muy joven.

3. No este muy ansioso de casarse.

4. No trate de complacer a otra persona con su elección.

S. No se case con alguien hasta que lo o la conozca bien.

6. No se case con expectativas no realísticas.

7. No se case con alguien que tiene problemas de personalidad o comportamiento, con los cuales usted no este dispuesto a vivir para siempre.


PRINCIPIO No. II:

Desarrolle un alto grado de conciencia sobre la persona con la que desea casarse, y filtre esta imagen a través de su mente hasta que esté completamente cómodo con ella.

PRINCIPIO No. III:
Esté seguro que la persona con la cual se casará sea muy similar a usted.

PRINCIPIO No. IV:
Cásese solamente si ambos -usted y la persona con la que desea casarse- sean emocionalmente saludables.

PRINCIPIO No. V:
Esté seguro de que se siente atraído pasionalmente hacia la persona con la que desea casarse, pero espere hasta que esté casado para expresar completamente la intensidad de su pasión.

PRINCIPIO No. VI:
Decida casarse solamente después de haber experimentado un tipo de amor más profundo y estable. La pasión puede pasar, pero este tipo de amor profundo es duradero.

PRINCIPIO No. VII:
Desarrolle dominio sobre el área de intimidad verbal. El amor de dos personas que saben cómo tener intimidad entre ellas crecerá mucho.

PRINCIPIO No. VIII:
Aprenda cómo resolver las diferencias antes de casarse. Esto mantendrá el camino del amor libre y limpio.

PRINCIPIO No. IX:
Cásese solamente cuando esté listo para estar absolutamente comprometido con su pareja -no importa lo que suceda- por toda la vida.

PRINCIPIO No. X:
Si sus padres, familiares y amigos cercanos apoyan su futuro matrimonio, ¡celébrelo con ellos! Si no lo apoyan, escúchelos bien antes de tomar una decisión final.

Se muy bien que el seguir todos estos principios puede ser extremadamente difícil. Sin embargo, una cuidadosa mirada a cada uno de ellos aumentará grandemente sus posibilidades de un matrimonio duradero y satisfactorio.
Estoy convencido de que esta vida no ofrece nada comparado con el amor de un hombre por su mujer y de la mujer por su hombre. Cuando usted encuentra esa unión de almas que ha buscado por tanto tiempo, estará en el comienzo de una relación llena de gozo.

En medio de un mundo que está tan lleno de condiciones -tan mezquino y lleno de envidia- el poder descubrir a un compañero para toda la vida es lo más cercano al cielo en la tierra. El ser amado para siempre por la persona que usted más ama es una experiencia dada por Dios. Espero que usted lo logre.

Créditos:
Nell Clark Warren (de su libro “Como hallar el amor de tu vida”)
Tomado de: Revista Unilit, Vol. 2 Nº 6, págs.8-9. Editorial UNILIT. Miami.