Son poderosos y persuasivos, y dejan una huella difícil de borrar.
Cuídate de los sustitutos baratos
Por Charles R. Swindoll


Vivimos en la era de los sintéticos. Abundan las imitaciones, las falsificaciones y las cosas artificiales. Concuerdan con nuestro incierto mundo, desafortunadamente.
Debemos aceptar el hecho de que hemos crecido acostumbrándonos a los sustitutos baratos. El vinilo virtualmente ha reemplazado al cuero. La formica casi parece madera. Las flores artificiales "florecen" todo el año. Comidas artificiales, productos sintéticos, lagos, rocas y árboles artificiales se elaboran con tal perfección que hasta son los preferidos de algunas personas. Lo falso parece tan real que tiene que ser examinado de cerca para no caer en el engaño. Pero cuando se llega a los detalles, cuando se presta verdadera atención, resulta obvio por qué lo auténtico es siempre mejor. Y cuando se llega al fondo del asunto, lo genuino es siempre más valioso que cualquier sustituto. 
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En este capítulo vamos a considerar otro tipo de sustitutos . . .que, sin embargo, son igualmente perniciosos para el matrimonio. De hecho, mucho más perniciosos. Estamos pensando en cosas que se colocan en la fachada para ocultar lo que falta en el interior. Sustitutos baratos que tanto esposos como esposas se sienten tentados a usar en lugar de alcanzar cualidades genuinas que hacen que un matrimonio sea firme y estable.

Sustitutos que generalmente usan las esposas

En el mismo pasaje que nos dio valiosa orientación respecto a cómo fortalecer un matrimonio 
(1 Pedro 3:1-9), encontramos algunas advertencias sobre sustitutos baratos. Como los versículos comienzan con las esposas, yo también lo haré. Desde el versículo 1 al 6 hay tres sustitutos que las esposas, a menudo, utilizan. Si están preparadas, remanguémonos para empezar a "excavar". 

Tramando en secreto
El primer sustituto es la manipulación secreta. Escuchen los dos primeros versículos, señoras:

"Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta, casta y respetuosa" 
(1 Pedro 3:1-2)

Como ya hemos examinado estas palabras con cierta profundidad, no hay por qué volver a hacerlo. Pero vale la pena que observe que estos versículos sugieren un espíritu apacible, una esposa caracterizada por el autocontrol y la tranquilidad -----a pesar de una desesperante situación hogareña de permanente desorden a causa de la presencia de un esposo desobediente -------. Dios dice: "Deja que yo trate con tu esposo. Déjame la predicación a mí. Lo que quiero de ti es una vida santa. Recuerda, él no podrá dejar de sentirse impresionado por tu espíritu calmo y apacible". ¡Pero eso sí que es difícil¡ Y como es difícil. Muchas esposas recurren a un sustituto de este espíritu apacible. Emplean una técnica que denominaré "manipulación secreta".
El diccionario define el vocablo manipulación como "controlar o usar medios injustos o solapados, especialmente para la propia ventaja o para servir a los propósitos personales". En otras palabras, la manipulación secreta es desleal, es una técnica solapada que nos permite obtener lo que queremos. Cuando sabe emplearla con astucia, una esposa puede reemplazar el espíritu apacible con la manipulación secreta.
He observado que emplean esta técnica las esposas que no pueden dejar las cosas en las manos de Dios. Consideran que es virtualmente imposible creer que Dios pueda manejar a su esposo sin su ayuda. Por lo tanto, recurren a un sinnúmero de técnicas manipulativas tales como el malhumor, las quejas, el enfurruñamiento, los ardides secretos, el chantaje sexual y aun mentiras, si bien les llamarían "pequeñas alteraciones de la verdad". Manipulando así a su esposo, esperan en última instancia obtener lo que buscan. Desgraciadamente, casi siempre lo logran. ¡La manipulación funciona! 

Una ilustración clásica de esto es Rebeca, la esposa de Isaac. Decidida a hacer que su esposo viera las cosas como ella las veía y le concediera los privilegios y las bendiciones familiares a Jacob (su favorito) en lugar de su primogénito Esaú, Rebeca manipuló a su esposo. Dirigió una conspiración secreta y llevó a cabo un plan que fue tan efectivo que Jacob literalmente defraudó a su padre. El capítulo 27 del Génesis relata la trágica historia. El hecho se registra como una mancha fea y oscura en la biografía de Rebeca.
No hay racionalización capaz de justificar la manipulación, señora. La manipulación no logra ningún cambio permanente en tu esposo. Podrás urdir un plan y presionarlo a satisfacer tu voluntad. Si tienes habilidad para ello, usarás la técnica exacta para debilitar su resistencia y hacerlo caer en tu trampa. . .pero eso no glorificará a Dios. Al hacerlo, perderás más de lo que ganas. La manipulación debilita el matrimonio. 

El consejo de Pedro es sabio ". . .sin palabras". Aléjate de los engaños. Libérate de la manipulación. Confía en Dios tu Señor para que él maneje a tu esposo. ¡Créeme, él puede hacerlo! 

Apariencia poco atractiva
Hay un segundo sustituto. Se trata de la fuerte tentación de sustituir la belleza interior por la apariencia exterior. . . .1 Pedro 3:3-4 dice:

"Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios" 

Ahora recuerda, la Escritura no afirma que lo exterior carezca totalmente de importancia, sino que lo exterior no es tan importante como lo interior. Esposa, tu apariencia física sí es importante. Aquí se te advierte que no debe ser tu meta principal o de interés. Como estamos sometidos al implacable bombardeo de los medios de comunicación, resulta difícil mantener la escala de prioridad adecuada. Esa presión conducirá a la fuerte tentación de sustituir con un cuerpo bello, ropa atractiva y ornamentos elegantes, la falta de calidad interior. Dios dice: "¡No lo hagas!".
Cecil Osborne se refiere a este tipo de mujer que enfatiza la apariencia exterior como "mujer narcisista". Es aquella que. . .
". . .tiene un excesivo amor a sí misma. Se preocupa indebidamente por su rostro, su cuerpo, y a menudo por sus propios intereses, que percibe como una extensión de sí misma. . .
Un hombre casado con una mujer narcisista se busca problemas. Si el mundo no sigue alabándola, y si él no satisface sus antojos infantiles, ella desarrollará todo tipo de síntomas emocionales o físicos. . . La mujer narcisista pretende ser continuamente el centro de atención. Busca la adulación y está en permanente lucha por ser popular. A veces es una "rompe-corazones", y flirtea con los hombres para probarse a sí misma que no ha perdido su capacidad seductora. ¡Usa a los hombres, aún a su propio esposo!" ( ) 

Mi consejo para aquella mujer que quiere genuinamente ser una esposa cristiana, es que dé mayor atención a su persona interior, a esas "cualidades incorruptibles", que a su atractivo físico. A la larga créeme, tu esposo estará mucho más satisfecho y motivado con tu belleza interior.

Aprender en lugar de hacer
Permíteme mencionar un "sustituto barato" más, muy común entre las esposas cristiana de nuestros días, antes de dirigirme a los esposos. Se trata de "aprender lo que es correcto en lugar de hacer lo que es correcto".
Escucha una vez más el consejo de Pedro:

"Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos; como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza"( 1 Pedro 3:5-6).

Estos versículos señalan cómo la esposa moderna puede llegar a ser "hija de Sara" (Es decir, una mujer como Sara) e imitar el estilo de vida que ella mostró. ¿Cómo? Observa atentamente los versículos:

. . .si hacéis el bien. . .

He observado que un gran porcentaje de esposas cristianas saben más -mucho más - de lo que ponen en práctica. Y, sin embargo, siempre están interesadas por asistir a otro seminario. . . aprender, discutir, estudiar, descubrir más y más y más. ¿Y cuál es el resultado? Normalmente crece la culpabilidad. O, por otro lado, se genera una enorme lista de datos teóricos que enceguecen y tornan más pesada la conciencia en lugar de impulsarla a la acción. Aprender más verdades es un sustituto barato en lugar de detenerse a poner en práctica la verdad que ya se conoce. 

Esposa cristiana, detente y piensa. Por favor, piensa en tus metas y tus deseos más profundos como esposa. Es más que seguro que son muy meritorios, probablemente tan puros como los de Sara en los días antiguos. Luego, piensa en tu papel. ¿Lo tienes claro? ¿Lo comprendes? Probablemente sí, Ahora bien. . . para alcanzar tus metas y llenar tu papel, ¿necesitas aprender más, o comenzar a hacer lo que ya sabes que está bien?

Por favor, no me entiendas mal. No estoy en contra de los seminarios y estudios bíblicos. Pero me preocupa ver a las mismas mujeres corriendo año tras año a una clase tras otra en lugar de concentrar su atención plena y permanente en poner en práctica lo que ya han aprendido. 
¡Aún corriendo el riesgo de ser interpretado mal, señoras, se los ruego! Realicen una observación honesta y objetiva de su matrimonio. Sinceramente, ¿necesitan "más pruebas, más principios o más clases"? ¿Qué les parece detenerse y "excavar"? Tómense un tiempo de descanso sabático particular de tantas actividades y concentren su atención plena y únicamente en su esposo y su hogar. Por cierto, algunos no lo entenderán. Pero por otro lado, cosechará ganancias sorprendentes y valederas. 

Conozco a una mujer, esposa y madre de varios niños. Estaba comprometida con un agitado programa de entrevistas, reuniones, comisiones y responsabilidades. Todas ellas eran tareas buenas y necesarias, estrechamente relacionadas con su iglesia y con el ministerio cristiano. Su agenda estaba llena de viajes a la escuela con los chicos de su barrio, reuniones de padres y maestros, y otras actividades escolares, además de salidas con su esposo y varias noches por mes ocupadas para recibir visitas. Tenía que disponer el menú, preparar las comidas, hacer las compras, las llamadas telefónicas, remendar la ropa y media docena más de tareas. Un día acabó con todo. Como digo, con todo. Se sentó sola en una silla de la cocina y pensó en sí misma para variar. "¿Se puede saber qué es lo que estoy haciendo? ¿En qué estoy comprometida? ¿Será todo esto esencial, realmente necesario?"
Se enfrentó con el doloroso hecho de que "el atavío" interno, el del corazón, no era un espíritu afable y apacible. Reconoció delante de Dios que sus muchas responsabilidades no eran agradables a Dios (y yo agregaría que tampoco a su esposo). Oró. Confesó abiertamente su pecado de caer en el activismo en lugar de poner en práctica lo conocido. Lloró al comprender todo esto.
¿Cuál fue el resultado? Suspendió todo lo que pudo para que por fin lo esencial pudiera quedar en primer lugar. Su esposo estaba totalmente complacido. Hasta sus hijos le mostraron su gratitud al cabo de una semana. Recientemente me dijo que se había dado cuenta de que gran parte de lo que había "aprendido", realmente no lo había absorbido. Ahora se siente genuinamente entusiasmada con su papel, con su hogar y con su futuro.
Los sustitutos baratos, sin embargo, son poderosos y persuasivos, y dejan una huella difícil de borrar. Pero, con el poder de Dios, se los puede arrojar afuera. Por medio de El, es posible eliminar esos sustitutos baratos que son la manipulación secreta, El énfasis exagerado en la apariencia y la tendencia a estar ansiosamente aprendiendo, andando y corriendo en lugar de hacer simplemente lo que está bien.