Realidad cotidiana
Madre hay una sola. . .aunque trabaje
por Kay Kuzna *
Soy una madre que trabaja. Mi esposo es un padre que trabaja. Pero estamos esforzándonos por ser más que padres que trabajan. Nuestro objetivo es ser padres "de tiempo completo", vitalmente interesados en mantener relaciones positivas con nuestros hijos, aun cuando nuestras obligaciones laborales no nos permitan estar con ellos las 24 horas del día. Padres de tiempo completo son los que consideran que cada minuto que están es momento apropiado para comunicarles amor filial, interés y cuidado.
Nos contamos entre el creciente número de parejas que no están interesados en empalagar con mimos a sus hijos Estamos, sí, interesados en que reciban suficiente paternidad y maternidad como para seguir desarrollándose saludablemente, felizmente, como seres competentes.
Aunque siempre se enalteció el concepto del padre que trabajaba, se vio con recelo el que lo hiciera la madre. El lugar de la madre era su casa: atender a los hijos y velar por que fuego del hogar ardiera, La mujer ideal no trabajaba; no por dinero, al menos.
No obstante, como resultado de los múltiples cambios que sufrió la sociedad durante las últimas décadas, el concepto del papel de la mujer se ha modificado. Tanto, que hoy a muchas parejas les resulta muy difícil mantener la seguridad económica de la familia con una sola entrada. El hecho real es que una gran proporción de mujeres con hijos, trabaja. Unas lo hacen por necesidad; otras, por elección.
De esta realidad emergen dos hechos positivos: Primero, los padres -no sólo las madres- están más activamente involucrados en la crianza de sus hijos porque deben ayudar a sus esposas. Segundo, como ambos tienen poco tiempo para estar con sus niños, están más interesados en usar el que disponen en forma eficiente y constructiva. Ha llegado el momento de que esta generación de padres ocupados despierte al deseo y la posibilidad de ser padres de tiempo completo.
Con el propósito de descubrir cuáles son los principales problemas que enfrentan las madres que trabajan, realicé una prueba informal en la universidad donde trabajo. No me sorprendieron los resultados. ¡Eran el espejo de mi propia experiencia! Además del temor de que sus niños no estén debidamente cuidados, los tres siguientes problemas más citados fueron: 1) falta de tiempo; 2) sentimiento de culpa, y 3) cansancio y enfermedad. En este artículo enfocaremos las posibles soluciones al factor tiempo.
El tiempo es un concepto relativo. En mi experiencia he encontrado que tendemos a acumular responsabilidades, compromisos y obligaciones hasta que llenamos todo el tiempo de que disponemos. Siempre hay algo que hacer, algo sin hacer. Esto le ocurre a la madre que tiene un empleo de tiempo completo, a la que trabaja medio tiempo y también a la que está dedicada sólo a su hogar.
No importa cuál sea su caso, lo importante es que decida que sus hijos son su prioridad. El resto del tiempo debe planificarse a partir de este concepto. Si usted decide emplearse le será imposible continuar haciendo en su hogar todo lo que hacía antes. Debe poner los valores en la balanza y decidir qué es lo que más pesa, qué es lo más importante para usted, y eliminar el resto o, de lo contrario, encontrar otros medios por los cuales se puede seguir haciendo las mismas cosas aunque no sea usted quien las realice.
Cree alternativas
A fin de disponer de más tiempo es imprescindible compartir responsabilidades. Si uno de los esposos trata de cargar siempre con todas las responsabilidades relativas a un área específica, pronto él (o ella) se sentirá malhumorado y exhausto es necesario ser flexibles y adaptarnos a las necesidades y situaciones.
Establezca una rutina
Personalmente, puedo ahorrar mucho tiempo precioso cuando cada miembro de la familia sabe qué debe hacer y cuál es la próxima cosa que debe hacer.
Los niños, especialmente los más pequeños necesitan la seguridad que les da la rutina. No hay niño que no necesite saber que puede contar con sus padres en un momento definido del día. Si los padres no están a la hora de suavizar sus problemas y compartir la trayectoria de sus vidas, éstos aumentarán hasta requerir ayuda profesional. Los niños sienten una cálida sensación de seguridad cuando saben que pueden contar con sus padres.
Primero lo primero
Para los padres de tiempo completo lo primero es su relación mutua y con sus hijos. Evite la tiranía de hacer lo que parece importante y remplácelo por algo que usted desee hacer, sea o no esencial.
De vez en cuando la prioridad será para nosotros, los esposos. A los niños les hace bien saber que a sus padres les gusta estar juntos. Limite el tiempo dedicado a leer el diario, escuchar la radio o mirar televisión. Son "aislantes" que no ayudan a fortalecer la relación familiar.
Hasta que los cabritos van a la cama
Las horas de la noche debieran ser las mejores. Pero si se descuida, este tiempo especial para la familia se desvanecerá absorbido por asuntos que, debidamente planificados, podrían postergarse para después que los niños se acostaron.
Organización
La eficiencia del trabajo se reduce si hay que hacerlo en medio de un caos. Buscar objetos que no se sabe donde están requiere minutos valiosos. Una organización efectiva exige tiempo, pero menos que el desorden.
Un buen principio es eliminar lo innecesario, trátese de juguetes, ropa o lo que sea. Será también más fácil que los niños mantengan el orden en sus habitaciones.
No lo haga todo sola
Las madres de más éxito no son las que hacen todo solas. Todos necesitamos ayuda, incluso ayuda emocional. Acepte la posibilidad de recibir ayuda y no se sienta culpable por solicitarla. Ocasionalmente ofrezca su ayuda a sus amistades, e involucre a sus hijos en esa actividad.
Ayudar a otros es una manera de beneficiar a la propia familia.
Planifique momentos especiales
Es muy importante de encontrar la manera de pasar tiempo en familia algún momento especial: ir a comer a un parque, asistir a un concierto o jugar juntos. Sea lo que fuere, que sea una actividad en la que participe toda la familia. Romper la rutina de vez en cuando es saludable.
"Mamá está en África"
Cuando las necesidades de los niños han sido adecuadamente satisfechas sobre la base de un programa regular, pueden sobrellevar períodos cortos de menor atención. En nuestra familia de vez en cuando jugamos a que "mamá está en África". Me sorprende ver cómo se pueden arreglar sin mí.
Durante un "viaje a África" para disponer del tiempo que necesitaba para terminar de escribir un libro, encontré una nota que habían pasado por debajo de la puerta de mi estudio. "Querida mamá: ¿Tendrás tiempo para volar de regreso a casa para bañarnos antes que nos acostemos? ¿Si o no? Te quieren Kart y Kevin". Marqué el Sí, y llevé personalmente la respuesta. Después de todo, ¡soy una madre a tiempo completo!
*Créditos:
Kay Kuzna. "Los mejores temas de VIDA.". Tomo 2. págs. 29-32. Asociación Casa Editora Sudamericana. Buenos Aires 1986.