Un problema intrigante
La "otra" persona más importante
Por Zig Ziglar


La vida tiene muchos misterios, pero quizás el más intrigante es la manera en que los norteamericanos tratan a sus cónyuges. De todas las personas que tratamos y con las que necesitamos llevarnos, ciertamente nuestros cónyuges son los más importantes, A pesar de ello, la mayoría de hombres y mujeres tratan a sus cónyuges considerablemente menos que en forma gentil o cortés.

Por ejemplo, el comerciante permite e incluso quizás estimula a un extraño a quitarle la mitad de su día. Cuando su esposa llama para una plática de dos minutos, la corta más bien abruptamente debido a que está "realmente ocupado". El extraño significa muy poco a la felicidad o éxito total del comerciante. La esposa significa mucho tanto a su felicidad como a su éxito. Sin embargo, con demasiada frecuencia él siente que ella comprenderá, o que la puede recompensar más tarde.

Este otro ejemplo: Tina esposa pasa la mitad de la mañana con un vecino o al teléfono hablando acerca de cosas sin sentido. El esposo llama y le pide que recoja su traje de la tintorería para que pueda llevarlo por la noche. La respuesta que obtiene no es abrumadora, por decir lo menos, aunque la relación de ella con su esposo representa un papel importante en su propia felicidad. Por otra parte, su relación con el vecino o amigo representa un papel relativamente pequeño en comparación.

¿No es verdaderamente sorprendente el que seamos tan considerados hacia una secretaria, corteses con un dependiente, gentiles con el cartero, útiles hacia el extraño que pide direcciones, complacientes con la nuestra, amistosos con un compañero de trabajo pero cortantes y bruscos con el cónyuge a quien prometimos amar y cuidar "hasta que la muerte nos separe"?
No es posible imaginar que esto es sensato, así que, ¿por qué lo hacemos?

Hago estas observaciones desde el punto de vista ventajoso de 29 años de matrimonio. Confieso totalmente tener un romance de tiempo completo con mi "cariño azucarado pelirroja". Ella es la persona más importante de mi vida, y diariamente nos estrechamos más. Menciono esto debido a que tengo la esperanza de que los pensamientos que exprese serán significativos para usted y los suyos. Es difícil creer que ninguna persona responsable pueda ser totalmente efectiva sin ninguna relación armoniosa con su cónyuge.


Ya que el matrimonio es la familia y la familia el cimiento de la nación, este capítulo bien podría ser el más importante en este libro. (El doctor Paúl Pspense, en la revista Time del 29 de diciembre de 1970, dijo: "Se puede demostrar a partir de la historia que jamás ha sobrevivido ninguna sociedad después de que se deteriorara su vida familiar"). Tratan a su cónyuge como la ve, y llevarse con ella es considerablemente importante. En realidad, esta relación tiene más que ver con su éxito y felicidad que su relación con ninguna otra persona. ¿Cómo ve a su esposo o esposa? ¿Cómo se ven como pareja? ¿0 como familia?

No pretendo ser un experto, pero por la experiencia y observación ofrezco tres razones posibles para la mayoría de las dificultades maritales:
Primero: Pasado un tiempo, la mayoría de los esposos y esposas se acostumbran a la compañía de sus cónyuges. Suponen que todo marcha bien y que su cónyuge siempre estará a su lado. Obviamente, suponen demasiado, debido a que cuatro de cada diez matrimonios terminan en divorcio, en tanto que muchos otros solo existen de nombre. 
Segundo: El medio en que vivimos alimenta el problema. Muchos de nuestros asociados consideran que mostrar amor genuino y afecto por sus cónyuges es signo de debilidad y sensiblería. Los comediantes y aprendices de comediantes han hecho de la institución del matrimonio su blanco favorito de burlas, reservando ataques especiales a la esposa y suegra. 
Tercero: La moralidad cambiante que reconoce el amor libre, matrimonios de prueba, aventuras extramaritales, intercambio de cónyuges y abandono de cónyuges por razones tan banales como el aburrimiento, son la causa de inseguridad e incertidumbre. Incluso se está desarrollando un movimiento para dar a las mujeres el derecho a conservar sus nombres de solteras después del matrimonio, 
de manera que si después se divorcia la pareja, la esposa no tenga tanta dificultad en cambiar sus cuentas de banco, tarjetas de crédito, etcétera. Eso es planear el fracaso.

¿Qué es lo que llaman amor?

Ya que el amor es el cimiento fuerte sobre el que se construye cualquier buen matrimonio, observemos al amor durante un momento. Los poetas escriben acerca de él, los cantantes lo encomian, todo el mundo habla de él y virtualmente cada cual tiene su propio concepto de lo que se refiere, lo que obviamente me incluye. El tercer capítulo de la primera carta del apóstol Pablo a los corintios (1 Co. 13) da una hermosa imagen de lo que realmente es el amor genuino. El libro de los proverbios enseña que el amor cubre todos los pecados. Jesucristo dijo. 'Primero amad al Señor vuestro Dios, luego amad a vuestro prójimo como a vosotros mismos". Juan 3:16 describe el amor en su mejor instinto. Los sicólogos y consejeros matrimoniales sostienen que lo más importante que puede hacer un esposo por sus hijos es amar a la madre de ellos, y lo más importante que puede hacer una madre por sus hijos es amar a su padre. Enfatizan que los niños se sienten mucho más seguro si conocen el amor mutuo de los padres incluso si ese amor no se extiende a los hijos. De esta manera, el hijo siente que mamá y papá estarán juntos para darle seguridad y que jamás tendrá que encarar el trauma de tener que escoger entre papá y mamá.

En nuestra generación, vemos con tanta frecuencia mencionar al amor y sexo en la misma oración, que muchos piensan que son sinónimos. Obviamente, no es así. El amor es una sensación completamente no egoísta que se tiene de uno para otro. La lujuria es totalmente egoísta. La Biblia jamás los menciona juntos, aunque el hombre moderno por razones egoístas y comerciales hace constantemente esa asociación.

A pesar del reconocimiento universal de parte de los teólogos científicos y del hombre común acerca de la importancia del amor, hay muy poca información al respecto de cómo perpetuar un matrimonio que Dios proclamara como la relación ideal entre hombre y mujer. Muchas parejas que proclaman su amor imperecedero al intercambiar sus votos de matrimonio, pronto se están agrediendo encarnizadamente. Estoy convencido personalmente que muchas veces su amor al principio era genuino. 
Sin embargo, EL AMOR PERECE POR NEGLIGENCIA AL IGUAL QUE UNA FLOR, ÁRBOL 0 ARBUSTO.

Creo que un matrimonio feliz produce un doctor, ministro, entrenador, esposa, chofer, secretaria. vendedor, mecanógrafa, etcétera. También creo que un matrimonio infeliz dificulta los esfuerzos y productividad completos de miembro de ese matrimonio. George W. Crane, el psicólogo, dice que el amor se nutre de actos y expresiones de amor, son lo que concuerdo, de que como la plata el amor se opaca a menos que se le pula con aplicaciones cotidianas de interés, participación y expresiones de amor. Desdichadamente, muchas parejas se dan por descontadas -manera que como resultado llegan al aburrimiento, el mayor asesino de los matrimonios.

He aquí el amor verdadero

El doctor Crane explica que muchas veces las parejas, después de llegar a un estancamiento, nuevamente se enamoran. Si son personas realmente responsables que desean salvar su matrimonio, empiezan un nuevo proceso de cortejo como una sensación de responsabilidad. Señala que la responsabilidad de expresar y demostrar físicamente el amor literalmente con frecuencia, firmeza y tiempo suficientes a nuestro amor, los aspectos positivos de nuestro matrimonio se harán más fuertes en tanto que los negativos se debilitarán. Puedo concluir esa declaración con un entusiasta amén. En segmentos posteriores enfatizaremos el enunciado de Willian James: "No canta porque sea feliz, sino que es feliz porque canta". Él asevera que las expresiones físicas alimentan la aceptación mental. Dale Carnegie dice: "Actúe con entusiasmo y tendrá entusiasmo". A lo que realmente voy es: actúe como si estuviera enamorado y pronto verá que está enamorado. Mi primera exposición a la vida matrimonial en su máxima hermosura llegó hace aproximadamente trece años en el jardín del frente de la casa ministerial de mi hermano. Jewell, su amor juvenil que había sido su esposa durante 33 años, volvía después de un viaje de diez días. Había estado en Michigan City, Indiana, para acompañar a su primera hija a tener su primer bebé. Esta era la primera vez que se separaban mi hermano y su esposa. Cuando Jewell salió del auto y comenzó a caminar hacia la casa, mi hermano, que oyó el auto, salió rápidamente de la casa. Se reunieron en el patio delantero -abrazados cálidamente- y lloraron como bebés mientras se expresaban su amor mutuo y su determinación de jamás volverse a separar.

Tendré que confesar que mis ojos también estaban haciendo agua de manera abundante, al ver el amor real expresándose en forma espontánea. Qué lástima que no se haya captado esta escena en película entre un oscuro párroco campesino y su compañera de toda la vida, para enviarla a todos los hogares del país. Qué hermoso hubiera sido hacer saber a todos acerca de lo que trata el amor --el verdadero amor.

El amor que nació en la adolescencia, se nutrió durante la juventud, maduró en la edad media y alcanzó su hermoso máximo en los años dorados de sus vidas.

El amor verdadero es un proceso creciente y en desarrollo que involucra cada emoción, problema, alegría y triunfo que conoce el hombre. Con frecuencia es más difícil que fácil, más exigente que remunerador, más limitante que liberador, y con frecuencia involucra más problemas que placer. Así sucedió con Jewell y Huie, que se iniciaron sobre bases muy endebles y con frecuencia les pareció que estaban a punto de derrumbarse. Cuando esto sucedió -y es cierto que sucedió--- afianzaron otro piso y se sostuvieron. Ella tuvo los hijos de él, cocinó y planchó para la familia y le apoyó con fe y amor total en todo lo que él hizo. Él le dio a ella lo mejor (de él -su todo. La amó, respetó, cuidó y cortejó como la "Jewel" (joya) que es. Cinco hijos y una hija requieren mucho dinero, tiempo y disciplina amorosa, pero juntos, a través de su fe inconmovible en el Dios Todopoderoso, criaron una familia hermosa.

Sería una inspiración para cualquiera conocer el amor obvio que tiene esta pareja devota y toda la familia por los demás miembros. Jamás he visto tanto amor ni tanta ternura en un círculo. Cuando los hijos y nietos se reúnen, no necesitan de entretenimiento externo. Huie se apropia de la función y aunque se supone que soy el mercader de la palabra del clan Ziglar, soy el primero en admitir que cuando el hermano Huie comienza a platicarnos de Old Bullet su perro "parlante", tengo que quitarme el sombrero ante él. Entretiene a chicos y grandes por igual en todo momento. En todo surge la luz del amor que brilla como un faro llamando al mundo aturdido a que vuelva a explorar su sistema de valores. Nos estimula a que asumamos tanto la oportunidad como la responsabilidad que Dios tendía cuando sancionó la familia como una unidad y procuró que no era bueno que el hombre viviera solo.

Creo en esto

Para este momento, con seguridad usted sabrá que soy de los anticuados que creen en Dios, la familia y el país, y cuyos votos -para bien o para mal- no son solamente palabras. Sencillamente son oportunidades de permanecer y crecer juntos. Al igual que el acero fino solo puede templarse verdaderamente usando calor y frío, y que las carreteras solo pueden hacerse seguras agregando colinas, valles y curvas, así también el matrimonio y el amor deben de construirse en el crisol de las pruebas duras y las tribulaciones. Por eso es tan pesaroso ver hombres y mujeres jóvenes desafían las leyes de Dios con matrimonios de prueba o vida comunitaria. 0, para el caso, abandonen sus esfuerzos ante la primera dificultad antes de tener tiempo de conocerse mutuamente, mucho menos de amarse. No tienen el concepto de la esencia del amor entre personas responsables. No han aprendido a diferenciar entre el amor y sexo -pueden estar en el mismo partido o, para el caso, en dos completamente distintos. Cuando el sexo es manifestación del amor y se consuma en el santo matrimonio ciertamente es hermoso y como quiso Dios que fuera. Cuando es una expresión de la lujuria, es animal y egoísta.

El amor --contrario a lo que pudiera decir el poeta libretista para la TV- no es una emoción instantánea. Personalmente yo sentí atracción por mi hermosa pelirroja desde la primera vez que la vi. Creí que la amaba durante el tiempo que la cortejé y los primeros años de nuestro matrimonio, pero para ser completamente honesto, no supe lo que era el verdadero amor sino hasta después de casados durante más de veinticinco años. Al aproximarnos a nuestro 30o. aniversario de matrimonio el 26 de noviembre, ese amor todavía crece diariamente. Con mucho, es la mujer más hermosa, fascinante y excitante que haya conocido. Cuando puedo escoger entre pasar cinco minutos con ella o hacer algo distinto, ella gana siempre.

Esto no implica que concordemos en todo, debido a que no es así. Tampoco significa que no haya argumentos, debido a que los hay. Sí significa que jamás hay malicia o amargura en nuestras diferencias. Significa que cada uno de nosotros está dispuesto a admitir que ha cometido un error y a disculparse si hay mal. Significa que nos disfrutamos mutuamente, y que nos amamos lo suficiente para hacer que el otro venga primero. Jamás nos separamos o vamos a dormir sin haber resuelto nuestras diferencias y reafirmar nuestro amor. Agradecemos que Dios nos permita pasar suficientes años juntos para desarrollar una relación y descubrir de qué se trata el amor. Rogamos a Dios nos permita tener juntos muchos años más antes de comenzar nuestro viaje por la eternidad -juntos.

Extraído de: 
"Nos Veremos en la cumbre", Zig Ziglar , Pelican Publishing Company Gretna 1982, pág. 131-137