¿Cuáles son las consecuencias que se derivan de un abandono?
Ayúdenme, mi esposo me dejó
Por Rubén O. Flores


Una de las experiencias más traumáticas que puede pasar un ser humano es la pérdida de un hijo. No es ley natural de la vida que un hijo parta antes que sus padres. Una segunda experiencia que también produce estrés, depresión y ansiedad ante el futuro es la muerte del cónyuge. Pero una tercera situación tal vez tan traumática como la anterior es el abandono del hogar por parte del esposo. Comparto el caso de Carolina y Raúl, (nombres supuestos) dos personas a quienes amamos mi esposa y yo desde hace muchos años. El abandono de Raúl nos dejó perplejos y a pesar de conocerlo, amarlo y orar por él no dejamos de extrañarnos por semejante decisión.

Carolina se encontró de un día para el otro sola y con dos hijos adolescentes que cuidar, educar y mantener. Por supuesto que la crisis se hizo presente en su vida con toda su fuerza. Su familia trató de ayudar pero no ha sido suficiente. Debemos enfrentar el hecho de que esta cuestión no es nueva. Somos conscientes que el incremento de divorcios dentro de los matrimonios cristianos ha ido en aumento en los últimos tiempos. No vamos a analizar ahora el por qué de esa situación pero hay algunas cuestiones a tener en cuenta.
Esos días en los que Carolina debió enfrentar el juicio por divorcio fueron catastróficos. Raúl no dejó de agraviarla, hasta se paseaba y aún lo hace, del brazo de su nueva pareja y esto hizo crecer en ella sentimientos de amargura. Conversando con Carol uno se da cuenta hasta que punto una mujer puede ser dañada en lo más íntimo de su ser. Los hijos sienten resentimiento y vergüenza hacia su padre, la iglesia escandalizada y el pueblo lamenta semejante comportamiento.
Como ya dijimos la mayoría de las personas conoce de estos casos de manera que no hay mucho más para decir en este aspecto. Ahora bien, ¿Cuáles son las consecuencias que se derivan de este abandono? 
En primer lugar Carolina siente que ha sido en gran parte culpable de su separación. Ella se siente la mujer repudiada de Mateo 5:31."También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio". Después de años de estar subyugada bajo la autoridad de Raúl le cuesta recomenzar su vida lejos de él. Tampoco sabe cómo cambiar las circunstancias en las cuales se ve sumida. Ha decidido cambiar de casa y ciudad pero la constante agresión de su marido provoca en ella desconcierto y amargura. Ha caído en el lamento constante y toda vez que hemos conversado con ella continúa llorando, lamentándose de no haber cambiado antes en algunos aspectos de su relación matrimonial y renegando contra su marido. Esto no le hace bien pero las esposas que han vivido tan dependiente de sus maridos, al separarse se encuentran desorientadas y se preguntan: ¿Por qué acepté dejar de trabajar, abandonar mi profesión y aceptar que me obligue a quedarme en el hogar? Por nuestra parte creemos y compartimos con ella el hecho de que, si bien es cierto que algunas cosas han sido descuidadas, sus acciones no fueron tan graves para que Raúl tome la decisión de abandonarla. Carol es una mujer íntegra, trabajadora, cuida de su casa en todos los aspectos, buena cocinera y amante de sus hijos, casta en sus relaciones conyugales, se casó sin haber mantenido relaciones antes, en rigor a la verdad tan casta después de casada que esto ha sido uno de los problemas por los que Raúl la ha abandonado. Sus relaciones sexuales nunca fueron buenas a causa de la rígida educación con que fue creciendo. Pensamos que esto no es una excusa para el abandono, sí para un tratamiento en conjunto.
En segundo lugar la autocompasión no es una buena consejera para superar las crisis matrimoniales ni ninguna otra pero el sufrimiento de sus hijos, la imposibilidad de proveer para ellos el estándar de vida que llevaban con su padre y el estigma que ha caído sobre la familia pueden originar un principio de depresión del cual le costará salir.
Los hijos, por su parte, al ver a su mamá deprimida y llorando no saben cómo enfrentar la situación. Días pasados hemos viajado con mi esposa al hogar de Carol y pude conversar a solas con el muchacho. Me comentaba llorando que no sabe cómo dirigirse a su mamá y sin darse cuenta llama su atención gritándole y golpeando puertas, no sabe expresar sus sentimientos y nadie le pregunta cómo se siente. El pastor de la iglesia no está ayudando en ese aspecto y de los miembros de la congregación sólo algunos continúan acercándose. Como vemos la situación es bastante caótica. 
Algunas mujeres han sufrido la autoridad del marido durante tantos años que cuando ocurre la separación su autoestima baja a niveles increíbles. Pueden entregarse al alcohol, a las drogas o hasta suicidarse. 
¿Cómo resuelve una mujer su recuperación? 
1) Para recuperar su autoestima lo primero que debe hacer es "pensar de sí misma con cordura" ( Romanos 12:3) 
Es importante tener una buena autoestima porque algunos nos tenemos muy en poco; por otro lado, algunos nos sobreestimamos. La clave de una evaluación honesta y fiel es conocer las bases de nuestra valía: nuestra nueva identidad en Cristo. Separados de Él, no somos muy competentes según las normas eternas. En Él, somos valiosos y capaces de un servicio digno. Cuando uno se evalúa con las normas mundanas de logros y éxitos puede dar demasiada importancia al valor que tiene ante los ojos de los demás y perder su verdadero valor ante los ojos de Dios. 
2) Para desechar sus sentimientos de culpa debe aceptar la seguridad del perdón de Dios (1 Juan 1:9) Un cristiano tiene derecho a tomarse con confianza de Su Palabra. Pero también debe perdonarse a sí mismo. Para eso Cristo es suficiente por su sangre derramada en la cruz por los errores y pecados pasados, presentes y futuros. El Salmo 103:1-6, el Salmo 51, Isaías 53 y Juan 18 y 19 pueden ayudar en este aspecto.
3) Para pasar esa época de transición debe aprender a realizar los ajustes correspondientes. (Filipenses 3:13). Si bien el apóstol enseña que debemos "olvidar lo queda atrás y extendernos hacia delante" aceptamos que no será fácil. Puede ser un tiempo para ampliar su personalidad mediante la lectura, la reflexión y el establecimiento o reforzamiento de viejas o nuevas amistades que le ayuden para desarrollarse y crecer. Ver Isaías 53:3
4) Para erradicar sus sentimientos de apatía, depresión y fracasos debe dedicarse a estudiar la Palabra de Dios. Los pensamientos de Dios acerca de la frustración, la depresión y aún la apatía le ayudarán a resolver situaciones provenientes de murmuraciones, críticas, incomprensiones, etc. Romanos 12:1-2. Efesios 4:23 y Filipenses 4:8-9 Serán apoyo eficaz para cambiar "por medio de la renovación de su entendimiento" 
5) Para sanar sus heridas y aceptar su estado actual puede buscar los recursos de un consejero o profesional, un pastor o un psicólogo pueden ser de mucha ayuda para aprender a sanar sus heridas y las de sus hijos. Sin embargo lo más importante es ir a la Palabra de Dios en 1 Pedro 5:7 que dice: " Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros". 
6) Algo importante también es desarrollar una nueva relación con una iglesia en el lugar en el que se establezca o con la que asistía normalmente perdonando ofensas y abandonos por parte de los hermanos. 
7) Para erradicar enojos y viejas raíces de amargura debe orar todos los días teniendo en cuenta lo que el apóstol Pablo aconseja en O la Palabra en Hebreos 12:12-16 que dice: 12Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; 13y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. 14Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 15Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados"
Finalmente, es muy difícil describir el sentimiento de horror, dolor, asombro, vacío, culpa, rechazo, ira, aislamiento y perdida de estimación propia de alguien que ha sido abandonado al cabo de muchos años de matrimonio.
A pesar del trauma Carol deberá aprender que la vida continúa. Será inútil seguir recurriendo al pasado tratando de revivirlo. La realidad no va a cambiar porque se haga mil preguntas pero lo que puede hacer es dedicarse en principio a restaurarse. Al hacerlo no sólo se restaurará a sí misma sino a sus hijos y conformará un nuevo mundo a su alrededor en el que Raúl ya no esté, será diferente pero seguirá teniendo el amor, el consuelo y la protección de Dios a pesar de todo. 
Es muy probable que de todos modos nada pueda hacer ya para salvar su matrimonio, excepto que Raúl se arrepienta y vuelva a su hogar. Para eso Carol deberá orar todos los días y enseñar a sus hijos que Raúl puede haber dejado de ser esposo pero nunca dejara de ser el padre de sus hijos.
Pon tu hogar en las manos de Dios para que esto no suceda. ". 6Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús". Filipenses 4:6-7:
También recuerda que: 
"Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican. . ."