Esculpidas con el cincel de Dios
Por Mirta de Soto*
“. . . en las palmas de mi mano te tengo esculpida . . . " Isaías 49.16
En nuestro país contamos con la escultura de un célebre personaje; allí en la roca yace la figura de "Alfonsina Storni", la gran poetisa argentina autora de "El dulce sueño", "Mascarilla y trébol" y “1anguidez”. Sus obras revelan su fina sensibilidad. Nació en 1892 y en 1938, a raíz de una grave enfermedad, se quitó la vida internándose en el mar de la ciudad de Mar del Plata.
Mas tarde, para honrar a esta célebre poetisa, se realizó una escultura bellísima sobre la misma roca que da al mar. Allí se puede contemplar la figura de una mujer, con su cabello y vestido movidos por el fuerte viento del mar. Parece increíble que en una piedra tan dura, algo tan sólido; unas manos firmes y artísticas pudieran esculpir a golpes de maza una obra tan excelente.
Posiblemente en tu ciudad hay muchas obras valiosas por lo general en las plazas, avenidas o entradas de la ciudad, Los escultores con habilidad y destreza muestran obras cumbres, muchas de ellas han hecho historia. Pero, ¿alguien se detendrá en esta vida terrenal para hacer una escultura tuya; la de una mujer simple, ama de casa, abuela, mamá?
Tú sabes las noches de desvelo, por el llanto de tu hijito enfermo. Tus manos acariciaron su cuerpito, lo arroparon y lo mantuvieron calentito. Nadie vio tus lágrimas ante la ausencia de aquel ser querido que te dejo... horas pasaste preguntándote: ¿porqué Señor?...
Manos callosas de limpiar tu cocina o tus pisos, y aún las horas de descanso buscando tu aguja para coser la ropa de tus niños.
Mujer viuda, el luto cubrió tu pecho y se extendió sobre tu corazón, pero un día llegó aquel que quitando tu manto de dolor, te llenó de esperanza y de alegría el corazón. ¿Se ocupará alguien de esculpir tu rostro, bañado por las lágrimas ante aquel hijo que hoy te encarcelaron?... ¿A quién le interesa la figura doblada de aquella mujer que por salvar a su hijo, echándose sobre él, las ruedas de aquel carro pasaron por ella?...
Pero sabes, hay un gran escultor, Aquel que esculpió los cielos, grabando su gloria en cada astro, en cada galaxia, en cada estrella. Aquel fuerte y poderoso que tiene su deposito para los vientos. Es el mismo dedo que detiene el mar. ¡¡¡Es el mismo que tiene tu rostro esculpido en la palma de su mano!!!
Su nombre es Dios. (Isaías 49.16). Cuando tú eras inédita para la sociedad, El te adoptó... "sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!" (Romanos 8.15).
Antes, una simple esclava de pecado; ahora El tiene interés en tu vida, lo demuestra amándote y adoptándote. Dándote todos los derechos que tiene un hijo, una hija. "Para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo" (Gálatas 4:5-7).
El te eligió, que privilegio querida mujer; y aún imprimió en tu corazón una nueva canción que clama: "Papito", "mi Papa!"
Ahora eres heredera, no de las riquezas de un tío acaudalado o de una abuela allí en Europa, sino heredera de las riquezas celestiales. Pensaste alguna vez, ¿el Señor se olvido de mi? (Isaías 49:14).
Cuando las cosas de la vida no marchan bien; cuando las situaciones difíciles parecen abundar; cuando la noche es larga y la tormenta arrecia, pasó posiblemente por tu mente este pensamiento... ¡¿"Se olvidó Dios de mí?! Aunque tu hijo sea vil ¿te olvidaras de él?
En un programa de televisión pasaban a un joven que había ultimado a balazos a otro joven. Este ahora en manos de la justicia, era trasladado hacia la Comisaría. Su madre una mujer simple, lloraba terriblemente. El periodista le preguntó: "¿Es su
hijo?" "¡Sí!", respondió ella, "¡pero es bueno ... !" El periodista dijo: Mató a un hombre, es un criminal..." La madre respondió: "Pero sigue siendo mi hijo, ¡él es bueno!"
A pesar de cómo sea tu hijo, tú nunca lo negarás, salió de tus entrañas, por eso lo amas tal cual es.
De la misma manera Dios te creó y aunque muchos te olviden, El nunca te abandonará, nunca te negará y te acepta tal cual eres. Si aún tu madre, te vendió o te abandono, quiero decirte que El, tu Dios, tu Señor; no se olvidó de ti. Al contrario tiene una foto tuya, mucho mejor que una foto, El mismo te esculpió en su mano.
Cada minuto, cada hora, cada semana, cada mes, cada año... El te ve allí en su mano.
Ahora puedes caminar con paso firme y con la frente alta. Tienes realmente un Padre que te ama y te sostiene. Tu rostro esta colocado en el mejor portarretrato. No es de oro, ni de plata, ni de bronce, es tan sólo, ¡¡¡la misma Mano de Dios!!!
Oremos: Gracias Señor, nunca pensé que al ser tu hija tú me adoptabas con todos los beneficios y aún más, me tienes en un lugar de privilegio. El portarretrato es tu mano; y mi anhelo y oración ... Estar siempre delante tuyo. Gracias ¡Abba Padre!
· Créditos Bibliográficos
· Mirta de Soto Tomado de la revista “Unión”, pág. 14, año 2 Nº 2, Editada por la Unión de las Asambleas de Dios, Argentina 1996.