Papá, eres de madera
Por Rubén O. Flores


"La gloria de los jóvenes es su fuerza, Y la hermosura de los ancianos es su vejez".

Cuando hace algunos años me propuse comenzar a aprender computación mis hijos (Eduardo 37 y Daniel 42) comenzaron a endilgarme diferentes epítetos con respecto a mi memoria y entendimiento de lo que ambos trataban de enseñarme. Bueno, en realidad esto no fue nada comparado con el momento en que Marta, mi esposa tuvo también la brillante idea de aprender lo mismo.
Claro, los dos son Web-Master con profesiones distintas pero ambos se encargan de confeccionar y mantener páginas de Internet. Según su visión de mi memoria --"yo soy de madera"--. 

Esto me hizo pensar en que, como dijo alguien, no tenemos obligación de llegar a los 60 sabiéndolo todo o habiendo alcanzado éxito en todas las cosas que nos hemos propuesto. Después de más de seis años de estar trabajando en esto me doy cuenta que no tengo, todavía, la menor idea de lo que en realidad significa "Internet". Creo que esto no me pasa sólo a mí sino a muchos adultos que, a decir de mi cuñada que tiene unos 65, los nuevos aparatos e inventos actuales "la sobrepasan".

Hay un dicho en francés que dice: "Si la juventud supiese; si la vejez pudiese". Lo cual viene a significar mas o menos lo que nos está pasando a los que, como yo, estamos perdiendo ciertas capacidades nemotécnicas. Es decir, lo que los jóvenes serían capaces de realizar si tuvieran la experiencia y la sabiduría de los que han llegado a la ancianidad.

En la ciudad de Atenas se celebraba un gran festival al que habían sido invitados los embajadores de Esparta. El teatro tronaba con los gritos de la multitud, las gradas estaban repletas pero un venerable anciano no encontraba lugar en el cual sentarse. Los jóvenes atenienses se burlaban ante la confusión de aquel pobre hombre que trataba y trataba pero no lograba un asiento. En aquel momento, los embajadores de Esparta que ocupaban un lugar de honor se apresuraron a ofrecerle entre ellos un sitio de preferencia. El pueblo reunido comenzó a aplaudir calurosamente semejante acción. El anciano entonces expreso a ellos su agradecimiento y les dijo: --"Los atenienses saben aplaudir las virtudes, mientras que los espartanos saben practicarlas". -

Estamos viviendo épocas difíciles, claro, siempre las hubo pero en algún momento no sólo había dificultades sino también valores y reglas de conducta, cuestiones que últimamente se han estado perdiendo. Recuerdo aquella frase que Gustavo me envió por e-mail que decía: "Envejecer es obligatorio, crecer es opcional" 

Gustavo Bedrossian es un psicólogo conocido que permanentemente me manda mails de aliento. Este es uno de ellos. Cuando lo leí me recordó el día en que el doctor Larcade (El cirujano que me operó) me dijo que tenía cáncer y que sólo podrían quedarme unos dos a tres años de vida. De aquello ya han pasado 13 años y tal como dijo hace algún tiempo un doctor que revisó mi ficha: --¿Cómo, todavía está aquí?. --Sí, todavía estoy aquí gracias a Dios. De manera que como esta anciana de 92 años, doy gracias a Dios porque cada día es un regalo en el que puedo ver el sol, a mi amada esposa, mis hijos, mis nietos y un montón de cosas más. ¡Bueno! Casi me olvido de la anécdota, aquí va:

"La pequeña, bien perfumada y orgullosa anciana de 92 años, completamente vestida cada mañana a las 8 en punto con su cabello arreglado a la moda y el maquillaje perfectamente aplicado, aunque es ciega, se muda hoy a un asilo. Su esposo de 70 años murió recientemente, lo que motivó la mudanza. 
Después de muchas horas de esperar pacientemente en el recibidor del asilo, sonrió dulcemente cuando se le dijo que su cuarto estaba listo. Mientras se desplazaba con su andadera hacia el elevador, le di una descripción detallada de su pequeño cuarto, incluyendo las cortinas que colgaban de su ventana. -- "Me encanta"-- afirmó con el entusiasmo de un niño de 8 años al que le acaban de entregar una nueva mascota. ----"Sra. Jones, no ha visto el cuarto... espere".-- "Eso no importa",-- respondió.-- "La felicidad es algo que decides con el tiempo. Si me gusta o no mi cuarto no depende de cómo estén arreglados los muebles... sino de cómo arregle mi mente. Ya decidí que me gusta.... Es una decisión que hago cada mañana cuando me levanto. Tengo la elección, puedo pasar el día en la cama repasando la dificultad que tengo con las partes de mi cuerpo que no funcionan, o salir de la cama y estar agradecida por las partes que sí funcionan".-- "Cada día es un regalo, y mientras se abran mis ojos, me enfocaré en el nuevo día y los recuerdos felices que he almacenado... sólo por ésta vez en mi vida."--- 

La vejez es algo que no podemos evitar, al menos por ahora, pero inexorablemente llega con el tiempo. Creo que el problema no radica en que uno va aumentando la edad con los años sino en que se va "volviendo viejo". En ese "volverse viejo" hay un montón de razones que los jóvenes no entienden tal como no las entendíamos nosotros a su edad. ¿Nunca escuchaste de alguno de tus hijos esa frase tan conocida?
--"Papá, te estás volviendo viejo"- Me parece que esa frase encierra un montón de cosas. Por ejemplo, mi madre siempre decía: --"Viejos son los trapos"- y tenía mucha razón. Una persona joven me dijo días pasados: --"!Qué bien haber aprendido computación a su edad! -- Pensé de pronto en aquellas dos palabritas que había escuchado y que muchos temen: --¡A su edad! -- En ese momento me sentí poco mas o menos que Matusalén, bueno, con algunos años menos. ¡Ah, los jóvenes! Leí en un artículo que el mundo está sobrepoblado de jóvenes: los que realmente lo son, los que quisieran serlo y los que necesitan serlo para lograr aceptación.

En fin, la vejez es como una cuenta de banco... retiras de ella lo que has depositado. Hasta el mismo Job dijo en una oportunidad: "En los ancianos está la ciencia, Y en la larga edad la inteligencia. (Job 12:12).
Tomo algunas palabras de Gustavo que aconseja algo así: "mi consejo sería que deposites una gran cantidad de momentos felices en la cuenta de tu memoria". A pesar de que puedas tener problemas, (todos los tenemos), recuerda aquellos momentos felices que alguna vez has podido pasar y deposítalos para que en la vejez tu cuenta sea más positiva que negativa. 

Gustavo mandó 5 reglas simples para ser feliz, yo agregué la sexta que me ha parecido importante de acuerdo a mi experiencia. 

1. Libera tu corazón del odio 
2. Libera tu mente de preocupaciones tontas. 
3. Vive sencillamente, 
4. Da más 
5. Espera menos. 
6. Recuerda que no todo lo urgente puede ser importante. 

Es cierto, hasta mi esposa me dice que algunas, bueno, bastantes cosas estoy olvidando pero trato de recordar una de las más necesarias: "uno no se hace viejo con la edad, se vuelve viejo con el pensamiento". Recuerda entonces que: 

ENVEJECER ES OBLIGATORIO, CRECER ES OPCIONAL".

Dale gracias a Dios por haber despertado esta mañana y decide vivir el día con la mayor felicidad posible. Ve atesorando cada momento feliz porque de los otros ya la vida nos da bastante. Mientras tanto y aunque tus hijos te digan que "eres de madera" o "que te estás volviendo viejo" continúa adelante tratando siempre de aprender cada día algo nuevo. 
Dios te bendiga

Rubén O. Flores